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lunes, 7 de marzo de 2011

Día 25: desembarque (7 de marzo)


Todos madrugan, todavía quedan muchas cosas por hacer. Aunque ya no naveguemos ni hagamos actividades científicas, hay mucha logística pendiente. Hay que organizar todas las muestras, ordenadas en cajas y preparadas para su análisis en laboratorio,  que están ya en cubierta. Poco a poco las van poniendo en el camión con ayuda de un arnés. Hacen un intercambio de box corer,  se llevan una que tenemos a bordo al IEO de Málaga, y dejan en el Cornide de Saavedra una box corer que es tres veces más grande que la que hemos utilizado durante esta campaña y que han traído desde Málaga, para que la arreglen en Vigo.

Una vez en tierra llega un periodo de identificación y estudio en el que se redactarán informes y publicaciones sobre los hallazgos de la campaña. Después se prepararán las siguientes etapas del estudio de la biodiversidad de las Chimeneas de Cádiz, en las que habrá otras campañas CHICA, otros barcos y otras actividades científicas.

Los primeros en marchar son los de la UMA, Ángel, Javi, Kike y Serge, junto con Alejandra, que la furgoneta amarillo pastel retro de Serge, que probablemente no supera los 80 km/h pero que tiene mucha clase. Después de un par de horas, se van los del IEO de Cádiz, Carlos y Melo. Y poco después los del IEO de Málaga, Desi, Nieves, Curro, Jose, con Luismi al volante. Sergio llega también por la mañana y al rato llega Ricardo. Vienen a ver la roseta y el CTD, a averiguar por qué falló el último día y recogerlo todo. Quedamos Elena, Migue, Raúl, Pilar y yo, que nos volvemos a casa en tren.

Hoy el equipo de fonda cocina solo para la tripulación. Hacen tortilla de patatas y comida típica de carnaval. Están muy relajados y con ganas de aprovechar este par de días entre campaña y campaña para airearse y disfrutar de la festiva ciudad.

Es lunes de coros y Cádiz está a rebosar de gente que se apelotona en las calles para escuchar a los diferentes grupos que van cantando chirigotas, coros... Hay puestos de souvenirs, antifaces, pitos, gafas de sol... Venden camarones en cucuruchos y pelan erizos para vender su interior. No llueve como muchos temían, sino que hace sol, hace calor, la gente ríe y canta ¡Cualquiera diría que estamos en invierno! Aunque sea carnaval, casi nadie baila, andan sonrientes por la calle y se parten de risa con las letras de las canciones que cantan los chirigoteros.

Durante esta campaña, y creo que esto se puede afirmar sin miedo al error, todos hemos aprendido mucho. Además nos vamos con una bonita experiencia y con muchos recuerdos pues en un barco con poca gente, constantemente embarcados, las vivencias son muy intensas. Hay que destacar el “buen rollo” que ha habido en el barco en general: entre los diferentes grupos dentro del equipo científico, entre la tripulación y también entre científicos y tripulantes.

Los atardeceres del Golfo de Cádiz 
Algunos miembros de la tripulación se pasean tranquilamente por un barco casi vacío, encerrados en sí mismos, pensando en quién sabe qué ría gallega. El laboratorio está ordenado, ya no hay fango, ni voces. El barco parece flacucho, como un esqueleto meciéndose en el puerto. Y entonces recuerdo que mañana, 8 de marzo, el Cornide de Saavedra volverá a tomar vida, con la misma tripulación pero con un nuevo equipo de científicos,  zarpará hacia una nueva aventura de diez días, antes de volver a Vigo. Esta vez, a estudiar las especies demersales del Golfo de Cádiz, en la campaña anual ARSA. Formarán parte de esta campaña varios miembros del equipo científico de nuestra campaña INDEMARES CHICA 0211, que estuvieron con nosotros en la primera parte de la campaña, como Juan Gil, Teresa, Caleli, las niñas (Laura, Marta y Sara), y Carlos (que ha estado en ambas partes de nuestra campaña, y empalma con una nueva). Ellos le darán vida al barco otra vez. Después, el barco volverá a Vigo, y seguirá con su calendario de campañas científicas.

Pero esa es otra historia...



¡Hasta la próxima!



domingo, 6 de marzo de 2011

Día 24 (6 de marzo)

Hoy es domingo y es el último día de campaña. Ha amanecido nublado.

Como todos los domingos, hay mucha comida, es un día especial. Hay cruasanes para desayunar y otras muchas cosas ricas  a lo largo del día. Durante la campaña, la comida y por lo tanto también los cocineros, han sido una parte muy importante de la vida a bordo. En el comedor se rompe la rutina pues la gente descansa, repone fuerzas y se relaja, conversando de muchos temas distintos de los meramente científicos.

Anoche terminamos las actividades de CTD, era la última noche de Curro y Sergio, y estuvieron trabajando hasta las 4.30, una hora bastante decente teniendo en cuenta que hay días que han trabajado hasta las 7.00.

Recién bautizados, junto a su capitán, su padrino y su madrina
Empezamos las actividades científicas del último día en alta mar con una draga de arrastre, DA46, en el norte de la cima del monte Almazán, que sube con muchos corales negros y con corales muertos. Seguimos la mañana con otra draga, DA47 y obtenemos fango hemipelágico con restos de especies de conchas asociados a emisiones. A las 10.22, cambiamos de metodología, al beam trawl. El BT29 trae preciosidades en forma de especies de comunidades de fondos mixtos, duros y blandos, lo que significa que hay una gran biodiversidad. Esponjas de sustrato blando, coral bambú, gorgonias látigo, costras y alta densidad de coral negro.

¡Y ya es la hora de comer! Hoy tenemos entremeses: jamón serrano, queso manchego y croquetas de gambas. En la mesa, para compartir, hay unos mejillones en escabeche gigantes. De segundo hay calamares guisados, ¡deliciosos! y de tercero un bistec con pimientos. De postre, llega la deseada tarta de queso que ya habíamos probado en la primera parte de la campaña y que habíamos rogado a Antonio que nos hiciera otra vez. Escuchó nuestras plegarias y estaba tan rica o más que la primera... mmmm

Un arco iris en el medio del mar
Y a las 12.05, cuando los del segundo turno empiezan a comer, la BC39 llega a bordo, con 19 cm de sedimento hemipelágico y fango. Tiene bonitos corales en el interior, entrelazados a diferentes niveles con las arenas y fangos. A las 14.00 empezamos a subir el BT30, a 900 metros de profundidad, que es de los puntos más profundos que hemos alcanzado en esta campaña. Sube con una gran cantidad de coral bambú, Isidella, la mayor densidad que hemos encontrado hasta ahora, acompañados de gorgonias látigo y esponjas.

Ponemos rumbo al monte Chica, que está al norte, pues tenemos que hacer un beam trawl ahí. Empezamos a largar cable a las 16.15 y el BT31 sube una media hora después de haber tocado fondo y de haber arrastrado el fondo durante unos minutos, con sustrato duro, corales y esponjas. Nadie adivinaría que es la última actividad de la campaña, todo se hace de la misma forma metódica y a la misma velocidad que siempre.

Ahora el rumbo es el carnaval... quiero decir, el puerto de Cádiz. Cuando terminamos de clasificar las muestras de las últimas actividades, nos ponemos a limpiar frenéticamente todos los tamices, todas las bandejas y cajas, todos los cascos, monos y botas. Ordenamos el laboratorio húmedo y el laboratorio que hay abajo en el cual están almacenadas todas las muestras.

De repente alguien grita y todos levantamos la vista: hay un fantástico arco iris en medio del mar. Se había levantado el día nublado y por la tarde ha salido el  sol. El arco iris es inmenso, como de dibujo animado, perfecto, con todos los colores y completo. Pero no nos distrajo mucho tiempo, había que terminar de limpiar todo, pues a las seis y media había bautizo. Los chicos de la UMA, Javi, Kike y Ángel y también Elena fueron bautizados por el capitán. Su madrina fue Nieves y su padrino Luismi. También nos hacemos una foto de grupo todo el equipo científico. La foto ha quedado muy bonita, con la luz del atardecer.

Foto de grupo, el equipo científico de la segunda parte de la campaña
Salimos corriendo de cubierta, pues nos llama la campanita de Víctor por última vez. Antes de llegar al puerto, nos da tiempo a cenar, es nuestra última cena sopera en el barco. De segundo macarrones con atún, y de tercero filete de cerdo en salsa. De postre, yogur. Llegamos al puerto con el estómago lleno y la mayor parte del equipo científico se anima a salir a las calles de Cádiz, repletas de gente cantando y bebiendo. Es domingo de carnaval

Sentimos una sensación extraña. Será porque podemos correr y saltar sin tener que preocuparnos por acabar nadando en medio del Atlántico (ya que en el barco hay que moverse con mucha precaución). Será por el cambio del mar a la tierra, por el cansancio acumulado o por alguna cerveza que nos tomamos. A lo largo del último mes, entre unas cosas y otras, hemos estado bastantes días en Cádiz. Es una ciudad pequeña y ya nos suenan sus caminos, sus esquinas ya tienen recuerdos. Hoy se ve transformada, se ve aún más divertida y misteriosa. Recorremos sus luces, sus tonos marrones, sus suelos y sus fachadas. Rodeados de antifaces, risas y canciones nos perdemos por las calles gaditanas.

jueves, 3 de marzo de 2011

El Puente


El puente es un sitio agradable y luminoso. El jefe de campaña, los oficiales y el capitán supervisan todas las operaciones, a través de las cristaleras. Observan los radares. En la zona del Hespérides hay muchos más barcos que en las chimeneas que estudiamos en la segunda parte de la campaña, puesto que es una zona más cercana al estrecho de Gibraltar donde hay más flujo mercantil y pesquero. 


Hoy divisan un gran barco mercantil chino. Es muy grande, debe tener más de 6 pisos por encima del agua, otros tantos por debajo y dice José Luís, el primer oficial, que debe llevar muchos contenedores. En la pantalla del ordenador pueden ver todos los detalles del barco, así que aparte de las grandes letras “CHINA SHIPPING” sabemos que va a Hong Kong. 


Nuestro capitán
Además del primer oficial, hay tres turnos: en uno están Ramón, el timonel, y Roberto, un marinero, en otro están el segundo oficial, Guillermo Rodal, el timonel Juan López Senlie y el marinero Manuel Mayo Tajes y en el otro turno está el tercer oficial, Máximino Cordeiro Moledo, el timonel José Tarrio y el marinero Francisco Nogueira Rua, alias Patxi o Paco. Durante el día, se unen a la tripulación de puente, el capitán, Manuel Riobó Soage, el  jefe de campaña Luis Miguel Fernández Salas y el radio. 


El radio es una figura que está desapareciendo poco a poco de los buques. En el Cornide de Saavedra tenemos uno, es alto y tiene el pelo blanco. Es un hombre apático y solitario, y si alguna vez habla es cuando se encuentra a solas con su interlocutor. Prefiere que no ponga su nombre en el diario de campaña, ni su fotografía, lo que lo convierte en un personaje aún más misterioso. Su misión consiste en llevar a cabo el mantenimiento de los equipos de navegación del barco, y de todos los servicios de comunicaciones así como de todo lo relacionado con la seguridad. Por ejemplo, también se encarga del botiquín. Dice que el barco está equipado con los más modernos adelantos de las comunicaciones, y que si estamos incomunicados con el mundo exterior es por razones meramente administrativas, porque estamos en crisis y hay que ahorrar. El radio se sienta a la entrada del puente, desde donde se queja del “zoológico” de virus que hay en el sistema operativo del barco. Es de mirada fija y profunda, de rasgos marcados y cuenta sus aventuras en grandes buques pesqueros en los que vivía en condiciones infrahumanas, viajes en los que conoció a marinos de todas las partes del mundo. Entonces para de hablar y vuelve a mirar al horizonte. 


En el diario de bitácora, van apuntando todas las actividades y operaciones realizadas por el barco. Guillermo, el segundo oficial, los está pasando a limpio, al Cuaderno de Navegación, que es obligatorio en todos los buques, pues las autoridades de marina lo exigen. Después transcribe la información por segunda vez, esta vez al ordenador, para crear un informe que se envía al IEO con todos los datos de la actividad del barco, así como de cualquier anomalía.


Además del Cuaderno de Navegación, también es obligatorio que todos los miembros de la tripulación tengan una libreta de navegación, en la que consta el nombre y el sellado de la capitanía marítima, legalizando el embarque. También es obligatorio llevar el rol del barco: un documento en le que constan todas las características del barco, todos los certificados de la radio marítima y los embarques y desembarques de la tripulación.


De izquierda a derecha: jefe de campaña,
segundo oficial y capitán
Cuando hay una operación o una actividad científica, el capitán y el jefe de campaña salen del puente y bajan a la cubierta. Entre un sitio y otro del barco se comunican por teléfono (hay una línea interna) o por walkie talkie, así evitan algún viaje de arriba abajo. A veces el capitán da las órdenes por un altavoz que se oye en cubierta. Sea como fuere, tanto el capitán como el jefe de campaña parecen seres omnipresentes en el barco.




El puente es un sitio agradable y luminoso. El jefe de campaña, los oficiales y el capitán supervisan todas las operaciones, a través de las cristaleras. Observan los radares, y en la zona del Hespérides hay muchos más barcos que en las chimeneas que estudiamos en la segunda parte de la campaña, puesto que es una zona más cercana al estrecho de Gibraltar, donde hay más flujo mercantil y pesquero. Hoy divisan un gran barco mercantil chino, es muy grande, debe tener más de 6 pisos por encima del agua, otros tantos por debajo, y dice Jose Luís, el primer oficial que debe llevar muchos contenedores. En la pantalla del ordenador pueden ver todos los detalles del barco, así que aparte de las grandes letras “CHINA SHIPPING” sabemos que va a Hong Kong. Además del primer oficial, en el turno de 4 a 9 están Ramón, el timonel, y Roberto, un marinero. De 12 a 4 están el segundo oficial, Guillermo Rodal, el timonel juan López Senlie y el marinero Manuel Mayo Tajes. Por último, en el turno de 8 a 12 está el tercer oficial, Máximino Cordeiro Moledo, el timonel José Tarrio y el marinero Francisco Nogueira Rua, alias Patxi o Paco. Durante el día, se unen a la tripulación de puente: el capitán, Manuel Riobó Soage, el  jefe de campaña Luis Miguel Fernández Salas y el radio. 


El radio es una figura que está desapareciendo poco a poco de los buques. En el Cornide de Saavedra tenemos uno, es alto y tiene el pelo blanco. Es un hombre apático y solitario, y si alguna vez habla es cuando se encuentra a solas con su interlocutor. Prefiere que no ponga su nombre en el diario de campaña, ni su fotografía, lo que lo convierte en un personaje aún más misterioso. Su misión consiste en llevar a cabo el mantenimiento de los equipos de navegación del barco, y de todos los servicios de comunicaciones así como de todo lo relacionado con la seguridad. Por ejemplo, también se encarga del botiquín. Dice que el barco está equipado con los más modernos adelantos de las comunicaciones, y que si estamos incomunicados con el mundo exterior es por razones meramente administrativas, porque estamos en crisis y hay que ahorrar. El radio se sienta a la entrada del puente, desde donde se queja del “zoológico” de virus que hay en el sistema operativo del barco. Es de mirada fija y profunda, de rasgos marcados y cuenta sus aventuras en grandes buques pesqueros en los que vivía en condiciones infrahumanas, viajes en los que conoció a marinos de todas las partes del mundo. Entonces para de hablar y vuelve a mirar al horizonte. 
El segundo oficial, Guillermo, pasando a limpio
el diario de bitácora, obligatorio en todos los buques. 



En el diario de bitácora, van apuntando todas las actividades y operaciones realizadas por el barco. Guillermo, el segundo oficial, los está pasando a limpio, al Cuaderno de Navegación, que es obligatorio en todos los buques, pues las autoridades de marina lo exigen. Después transcribe la información por segunda vez, esta vez al ordenador, para crear un informe que se envía al IEO con todos los datos de la actividad del barco, así como de cualquier anomalía.

Además del cuaderno de obligación, también es obligatorio que todos los miembros de la tripulación tenga una libreta de navegación, en la que consta el nombre y el sellado de la capitanía marítima, legalizando el embarque. También es obligatorio llevar el rol del barco, un documento en le que constan todas las características del barco, todos los certificados de la radio marítima y los embarques y desembarques de la tripulación.

Cuando hay una operación o una actividad científica, el capitán y el jefe de campaña salen del puente y bajan a la cubierta. Entre un sitio y otro del barco se comunican por teléfono (hay una línea interna) o por walkie talkie, así evitan algún viaje de arriba abajo. A veces el capitán da las órdenes por un altavoz que se oye en cubierta. Sea como fuere, tanto el capitán como el jefe de campaña parecen seres omnipresentes en el barco.

martes, 1 de marzo de 2011

Elena Pérez Martín

Elena en cubierta, dispuesta a hacer alguna foto :)

Elena se ha embarcado por primera vez en esta campaña, y le está encantando la experiencia. Estudió Ciencias Ambientales en la Universidad de Málaga, su ciudad natal. Un verano trabajó en Turmares, realizando avistamiento de cetáceos. Esta experiencia le aportó mucho y le ayudó a decidirse definitivamente por dirigir su carrera profesional hacia el mundo marino. Hoy hemos visto algunos delfines, saltando al lado del barco y ella a sido la primera en verlos e identificarlos. Nos ha contado que eran delfines comunes.

En el curso 2009/2010, Elena realizó el master de Oceanografía de la Universidad de Cádiz, el mismo que hizo Migue, el fotógrafo. Hizo la tesina del master en el Centro Oceanográfico de Málaga, sobre el estudio geomorfológico de la plataforma continental del Golfo de Cádiz. Su director de tesina fue Juan Tomás, que nos acompañó en la primera fase de esta campaña. Aunque también colaboró con Pilar, que nos acompaña en esta segunda fase. Como conocía a gran parte del equipo y su tesina está relacionada en ciertos aspectos con la campaña, fue invitada a unirse al equipo, como becaria, para aprender y familiarizarse con las actividades oceanográficas.

Elena no sabe qué quiere hacer exactamente en un futuro pero sí que sabe que le gustaría dedicarse a estudios marinos. Durante la campaña ha aprendido mucho y ha tenido la oportunidad de realizar diversas tareas científicas.

lunes, 28 de febrero de 2011

Día 18 (28 de febrero)

Nieves midiendo la muestra del TG (foto de Elelna)

Hay muchos andaluces en el barco, y el resto no dudaríamos en adoptar la celebración como si de nuestra comunidad  (o país, en el caso de Serge) se tratase. Pero por muy Día de Andalucía que sea, en el barco no hay festivos y como siempre, empieza a las 8.00 la maniobra para la primera actividad científica, un testigo de gravedad. Y antes de eso, durante toda la noche, hemos realizado 13 rosetas en la malla de CTD que está sobre Albolote y Gazul.


El testigo de gravedad da problemas, el mecanismo de la boca del testigo, la parte que toca primero el fondo marino, no se cierra bien y todo lo recogido se cae del testigo en la subida, por lo que sube vacío. Lo intentan arreglar y volvemos a realizar la actividad, esta vez a las 8.40, en el mismo punto que antes, en el monte Anastasya. Sale bien, es el TG08, y la muestra que encontramos, de 53 cm, es de brecha fangosa con un fuerte olor a sulfhídrico. Seguimos con la BC 24, en el mismo sitio que realizamos la BC12, en la cima del monte Anastasya. Esta vez trae bastante sedimento, es decir, trabajo para un buen rato tanto dentro del laboratorio como fuera, en los tamices. El sedimento huele a sulfhídrico. Tras una primera fina capa de fango hemipelágico a techo, hay brecha fangosa con materia orgánica, galerías, crustáceos decápodos (talasínidos) y restos de moluscos asociados a emisiones de gas.


A las 10.10 ya estamos preparados para lanzar la siguiente, la BC25, cerca de la BC24, pero un poco más al suroeste. Obtenemos una muestra parecida, con fango hemipelágico, brecha fangosa con bastante materia orgánica, galerías, talasínidos y bivalvos vivos asociados a emisiones de gas.


Los especímenes Melo, Blanca, Alejandra y Migue (foto de Elena)
Por la mañana hay mucho trabajo, mucho fango por tamizar, mucha fauna que guardar en botes transparentes de plástico con tapones rojos. Hace un sol muy agradable y una temperatura que nos parece perfecta. No hace mucho frío, no hace mucho calor. Se nota que con el descanso del sábado y el buen tiempo tanto los científicos como la tripulación tenemos otra cara, se ilumina con el sol y casi nadie puede evitar sonreír de vez en cuando. Nos vamos del Anastasya rumbo a Tarsia, donde cambiamos de metodología y lanzamos una draga de arrastre, la DA28 en una ladera del monte (la noroeste) de la que sale muy poco material, pennatulaceos, restos de braquiópodos y Flabellum.

De comida, hoy Antonio nos ha preparado lentejas, que le salen deliciosas, algunos dicen que es el plato que mejor hace. De segundo rosada en salsa verde y de tercero pechuga de pollo con patatas. Y mientras comen los del segundo turno, a las 12.30, lanzamos la BC26 en el sur de la depresión de Tarsis y sube fauna típica de fango hemipelágico y más fango para tamizar. 


La BC 28 trae un poliqueto tal y como estaría en el fodo marino
Ya con la digestión casi terminada, llegamos a los montes Chica. A las 14.10 sube la DA29, que es bastante grande en comparación con la box corer. Quizá por eso parece que lo que ha traído es poca cosa, mayoritariamente carbón y escoria. También algunos pennatulaceos y branqueópodos. Siguiente parada: Chica Sur, son las 15.40, y aquí tampoco obtenemos gran cosa a parte de un sedimento hemipelágico que tamizamos prontamente. A las 16:20 lanzamos otra box corer, en la BC 28 salió un poliqueto justo en el corte de la caja de la BC, como se puede ver en la fotografía, se ve perfectamente el poliqueto y como estaría en su hábitat natural.


Es impresionante pensar que ese bicho vive ahí, entre el fango compacto. Las aguas profundas del golfo de Cádiz, sustenta ecosistemas únicos basados en la oxidación de metano como fuente primaria de energía, este es uno de los famosos invertebrados únicos  que buscamos, adaptados a sobrevivir en las duras condiciones de este tipo de emanaciones, parte de un ecosistema único.


Después de un día largo viene bien 
hacer un poco el ganso
Curro y Sergio estaban a punto de empezar una batalla personal con la cámara de fotos que iba a durar hasta el final de la campaña, hasta el último día en el camino de vuelta al puerto, pero ellos aún no lo sabían. Así que hacia las 17.00 prepararon la carcasa de la cámara de fotos submarina y el foco y, con ayuda del equipo de cubierta y del puente, arriaron la roseta al mar. Pero sin cámara, claro, sumergieron la roseta sólo para comprobar que los tubos estaban cerrados correcta y herméticamente. Cuando subió comprobaron que entró agua en el tubo de la cámara y casi nada en la del foco (lo contrario a lo que había dicho el fotógrafo profesional Juan Diego). Es verdad que el día se nos ha hecho largo, con muchas horas de trabajo, y muchas actividades realizadas. Pero quizás las noches se les hagan más largas a ellos, a los dos chicos de las CTDs.


Ya es la hora de la cena. No siempre da tiempo de ducharse o tomar una caña antes de cenar, pero como hoy tuvimos que empezar muy pronto con las CTDs, los del turno de día han tenido un rato para prepararse y acicalarse. De primero hay sopa de letras, de segundo atún a la plancha con ensalada, y de tercero pizza de jamón, beicon y champiñones. De postre, pera. La pizza tiene un éxito arrasador y mucha gente repite. En cocina ya se lo saben todo, así que han hecho más que suficiente.


A las 21.00 abre el sello, el entrepot, donde podemos comprar alcohol (ginebra o whisky, porque ya no queda ron) y tabaco (Chester o Coronas) libres de impuestos, lo que supone una gran diferencia en relación al precio que tenemos en tierra.

Después nos reunimos en el laboratorio húmedo, mientras Curro y Sergio trabajan con el CTD. Es el día de Andalucía, y con la excusa sacamos todo lo que tenemos para picar, pipas, kikos, panchitos... y nos lo comemos todo, a pesar del atracón que nos habíamos metido en la cena. De hecho, la pizza que sobró de la cena, no llegó a las doce, pues había pequeñas visitas a la cocina para hacer bocadillos y comer pizzas. Los marineros, que estaban viendo la tele, también comían pizza.  




domingo, 27 de febrero de 2011

Cubierta


Desde aquí controlan las actividades de cubierta 

En el barco hay cuatro departamentos: máquinas, puente, cocina y cubierta. En el puente hay tres timoneles, pero ellos también realizan trabajo en cubierta. En cubierta el encargado es el contramaestre, José Manuel Alonso Campelo. Él recibe órdenes del capitán y luego se las transmite a los marineros. En el barco hay 7 marineros de los cuales tres son timoneles, son por lo tanto personal de puente, donde está el timón, pero también ayudan en todas las actividades de cubierta.

 Hay 3 turnos: de 4.00 a 8.00 (y de 16.00 a 20.00), de 8.00 a 12.00 (y de 20.00 a 24.00) y de 12.00 a 16.00 (y de 24.00 a 4.00). Los marineros dicen que el peor turno es de 4.00 a 8.00, porque te rompe la tarde y también la noche, y llevas un horario diferente al del resto. Este horario, en lugar de un horario de 8.00 a 17.00, es debido a la actividad con el CTD, que los marineros asisten y supervisan. De 4.00 a 8.00, están de guardia Ramón Manuel Sambad Pérez, que es timonel y Roberto Álvarez Giraldez, marinero. En la guardia de 8.00 a 12.00, están José Tarrio Oubiña, timonel y Francisco Nogueira Rua, al que todos llaman Paco o Patxi. En el turno de 12.00 a 4.00, está Juan López Senlle de timonel y de marinero Manuel Mayo Tajes. 

Patxi es también el carpintero, tiene una pequeña carpintería abajo, pero ahora que el barco ya no es de madera, la verdad es que se usa poco y él está la mayor parte de su tiempo en cubierta asistiendo maniobras, o ayudando en alguna cosilla que necesiten los de máquinas. Patxi es muy alto y tiene cara de bonachón. Cuenta que ha llegado a estar diez meses en la mar sin pisar tierra.

Todos los arrastres de pesca, dragas de arrastre, box corer, beam trawl o cualquier otro tipo de arte que se haga en cubierta, es realizado por el equipo de cubierta. Ellos lanzan el arte y lo recogen, cosa que no es tan fácil como parece, es maquinaria pesada. Hay varias grúas en el barco, para subir, bajar y mover las máquinas. También hay metros y metros de cable para poder largar las máquinas. Desde el puente les dicen cuantos metros hay que largar y ellos largan, ya sea por popa, estribor o babor. Además de manejar las máquinas de cubierta, también ayudan a reparar y en muchas ocasiones son los únicos que saben como hacerlo. Su ayuda fue inestimable con la box corer. También hacen pequeños arreglos a cualquier cosa del equipo que pueda estar estropeada. Siempre están en su puesto de trabajo y dispuestos a ayudar. Y además, con buena cara y buenas maneras.














viernes, 25 de febrero de 2011

Día 15 (25 de febrero)


¡Hoy por la noche llegamos a puerto! Será viernes por la noche, nos quedamos en Cádiz todo el sábado y la segunda parte de la campaña empieza el domingo por la mañana, que es cuando zarparemos del puerto y volveremos a navegar sobre montes y submarinos. Ayer el jefe de campaña se sentía un poco atosigado, con todo el mundo preguntándole a qué hora llegábamos, y es que tanto los marineros como el equipo científico tienen ganas de pisar tierra firme.

Muy concentrados inspeccionando la muestra recién obtenida
Es impresionante como el barco está en el punto exacto en el momento adecuado. Para ello dejan el barco en un punto cercano y va a la deriva durante un rato, pero es una deriva bien estudiada por el oficial. El resultado es que a las 8.00, como siempre, ya estamos realizando la primera box corer de la jornada, la BC19, en la zona sureste del monte Pipoca. Salió fango hemipelágico, con techo arenoso y el muro más compactado, acompañado de poliquetos y moluscos bivalvos. A las 9.00 realizamos un beam trawl, que tarda 10 minutos en tocar fondo a 626m de profundidad y arrastra el fondo marino durante otros 10 min. Sube de vuelta al barco con mucha biodiversidad, como erizos, bioclastos (trozos de fósiles), cigalas, anémonas, pennatulaceos y también con bastante escoria. Al sur de Pipoca hay que repetir dos veces la BC20 hasta que dispara, y sube fango hemipelágico, con restos de las bonitas conchas de los gasterópodos, un tipo de moluscos. Nos desplazamos al oeste del Pipoca, donde hacemos la segunda draga de arrastre del día, la DA23. Sale un enlosado de carbonatos grande, y gran cantidad de trozos más pequeños. 
Mientras comen los del primer turno, se realiza la BC21, que sube con arena gruesa y restos biogénicos. Acto seguido, la BC 22, durante el segundo turno de comida que trae arena fangosa marrón con bioclastos y cantos dispersos. Hoy la box corer ha funcionado bastante bien. En tan solo tres horas, de 8.00 a 11.00, hemos realizado una BT una DA y tres BC, y de las BC sólo una salió nula, todo un logro.

De comida hay: entremeses (jamón serrano, queso manchego y melón), de segundo langostinos, de tercero solomillo con arroz y de postre una tarta de queso que tiene mucho éxito. Acompaña la comida  un vino blanco suave, Tierra Blanca 2007. La comida está riquísima y es especial, pues es el último día de algunos de los miembros del personal científico que se van, como las niñas, Juan Tomás, Caceli o Teresa. A su vez, van a llegar algunos nuevos investigadores el día 26 de febrero.

Por la tarde, antes de dirigirnos hacia el puerto de Cádiz, realizamos tres actividades más. La DA24, que sube bioclastos, restos de coral y rocas pequeñas. La DA25, en la depresión norte del monte Pipoca a las 13.30, trae pennatuláceos, coral bambú y flabellum vivos, pero pocos. Y finalmente, la BC23 trae con fango arenoso.
Ordenando en cajas las muestras de la DA en cubierta

¡Y a las cuatro de la tarde  ponemos rumbo al puerto de Cádiz!

En los buques oceanográficos, a veces, bautizan a los navegantes que se embarcan por primera vez. Hoy por la tarde, durante la travesía hacia el puerto, que entre pitos y flautas duraría 4 horas,  han bautizado a Laura, a Marta, a Sara y a Blanca Avisaron hace un par de días, pero nadie explicaba en qué consistía la ceremonia. El equipo científico estaba preparando todo en secreto, los padrinos han sido Tere y Luismi. Teresa se lo tomó en serio, y se disfrazó y todo. Para la ocasión nos pusimos el polo del Cornide de Saavedra que nos compramos casi todos. El capitán leyó un pequeño texto. Y la madrina colgó una estrella de capitán a modo de medalla, con una pinza, que había sido tratada con formol y preparada en bolsitas para que nos la guardásemos de recuerdo. Después el capitán ha echado agua de mar (el agua bendita en este bautizo) por la cabeza de las bautizadas y nos ha entregado un Acta de Bautismo Marino. Después nos hicimos la foto de grupo con todo el personal científico.

Hoy hay cena caliente en el barco, pero los hay que deciden cenar fuera, cuando lleguemos a puerto, así que sólo hay un turno, a las 19.00. Sirven de primero sopa, de segundo gallo a la plancha con ensalada de tomate y cebolla, y de tercero pavo al escabeche con patatas asadas. De postre unas naranjas muy ricas. Es la última cena de tres platos tan cuantiosa y tan temprano para los que se van.
Llegamos al puerto a las ocho. Muchos aprovechan para volver con sus familias, y duermen en casa mientras otros se quedan en el buque.

jueves, 24 de febrero de 2011

Día 14 (24 de febrero)


A las 8.00  iniciamos la maniobra para realizar un testigo de gravedad en el monte de Chica Norte.  Sube un fango compacto y arenoso, el TG5 mide 2 m y 14 cm, más alto que cualquiera de los tripulantes del barco y huele a gas que echa para atrás. Para que el monte tocayo no tenga pelusilla, vamos a Chica Sur, a hacer el TG06. El testigo sube con la boca doblada, y ha penetrado sólo unos 15 cm. Trae material grueso, grava, alguna piedra y una gorgonia. Vamos a la depresión que hay entre Chica Norte y Chica Sur, y realizamos la DA20, y encontramos costras arenosas de grano medio, escoria,  gorgonias, corales, esponjas. Por la mañana siguen intentando arreglar el CTD. A ver si esta noche ya funciona bien.

muestras
A las 11,00 hacemos la DA21, en la depresión de los montes Chica, sale escoria, carbón, erizo Cidaris, esponjas, una muestra escasa que indica un sustrato duro, del cual ha sido difícil extraer muestra con la draga.

De comida, tenemos hoy guisantes con jamón, muy sabrosos. De segundo rape con ensalada y de tercero lengua con patatas asadas. Víctor nos dice que si comemos mucha lengua hablaremos por los codos, así que los poco habladores tienen que comer, pero los parlanchines es mejor que se abstengan. De postre hay helado de chocolate y pistacho.

Sigue la BC16, que damos por nula porque trae poca cosa, la dejamos para más tarde. A las 13.15 procedemos a lanzar la DA22, mientras arreglan la BC, en el suroeste de Chica. Recogemos escoria, carbón, restos de coral bambú, bioclastos y anémona de fondos blandos. A eso de las 14.30 sube la BC17, y sube muy llena, De 0 a 1 cm  arena media gruesa y escoria. El resto fango hemipelágico marrón con motas de materia orgánica. En el laboratorio  hemos sacado tiempo para estar picando toda la tarde, primero chocolate y galletas, y después un queso semi curado muy rico que había traído Luismi. Es incomprensible, pero llegaremos con hambre a la cena.

Luismi no había previsto utilizar en la zona de Chica artes con redes, dado que es un fondo duro y no queríamos arriesgarnos a que se rompieran. Aún así realizamos la BT19, que no estaba planeada, en esa zona y sube mucha escoria, Erizo cidaris, anémona y fondos blandos con escorias. Entonces nos disponemos a realizar la BC16, la box corer que habíamos dado por nula, en el punto que le correspondía. Sube sin cerrar, así que la repetimos, sube poca muestra, y deciden  unirla con la muestra que tomamos antes. Sube con 3 cm de arena fangosa marrón con pequeños bioclastos y 15 cm de arena fina fangosa o fango arenoso de color gris. Da la sensación de que llevamos horas con la BC16, pero por fin llega al laboratorio. Y ya se acerca el fin de la jornada científica, a las 17.30 realizamos la última actividad, la BC18, que saca poca muestra: una capa fina de hemipelágico y fango gris en el resto.

Después intentan arreglar la CTD con los archivos que ha enviado Ricardo Sánchez por email,  hacen una prueba y parecía que funcionaba. A las 18.35  estamos realizando el primer CTD. Pero el CTD vuelve a dar problemas y tras varios intentos fallidos de reparar la máquina, deciden anular las actividades con el CTD por hoy. El barco se queda quieto, en medio del mar.

Hoy la cena está riquísima. De primero sopa, de segundo macarrones gratinados con queso y de tercero rodillo de lomo relleno de jamón con patatas fritas. De postre una manzana. Mucha gente opta por probar todo.

En el laboratorio húmedo, de cháchara
Cuando todo el mundo termina de cenar, a las 21.00, nos reunimos en el laboratorio y ¡por fin le hacemos la encerrona al madrileño Juan Gil!. Él había intentado evitar que nos molestásemos en prepararle algo, incluso había ido a cocina para pedir que no le hiciesen una tarta. También había conseguido que su cumpleaños pasase desapercibido antes de embarcarnos, por lo que nadie tiene regalos preparados, así que los últimos días, todos ideaban qué regalarle. Preparamos embalajes y reunimos todos los regalos en bolsas, había mandarinas, ron, un libro, calcetines, una pulsera, un mechero, un llavero linterna, al final a Juan le hizo mucha ilusión las sorpresas, y dice que son mucho mejores este tipo de regalos más personales.

A las 21.30, con la cena, la tarta y un poco de ron en el estómago, vamos a la biblioteca. Es el turno de Nieves en el ciclo de charlas a bordo y nos habla sobre sedimentos. El título de su conferencia es “5Y 4/3 -GLEY 1 4/10 GY ¿Qué nos dicen los sedimentos?”, como ella dice, un título exótico. Está inspirado en el Munsell color chart, la tabla con una escala de colores que utilizamos para clasificar los fangos por colores. Nos habla del marco jurídico para la conservación del medio marino y su biodiversidad. Nos comenta las diferentes formas de tratamiento de los sedimentos en laboratorio y de las metodologías utilizadas para la separación y análisis de las muestras. Hubo una serie de preguntas al terminar la charla.

 A las 11 y pico muchos científicos volvieron al laboratorio, no hay quien los saque de ahí. Es la última noche a bordo así que tienen la excusa, que no necesitan, para tomar algo y reír juntos un rato. En general, hay muchas ganas de volver a tierra, sobre todo para comunicarnos con nuestros seres queridos y también un poco para volver a conectar con el mundo real: noticias, tierra, bares, tiendas...

miércoles, 23 de febrero de 2011

Máquinas


El equipo de máquinas también ayuda en cubierta

Lo de las máquinas del barco impone, y eso que es un buque pequeño. A medida que te vas acercando, la cosa empieza a temblar, sube la temperatura y hay un ruido de mil demonios. Con razón llamamos a los pisos de abajo los infiernos. Así que decido buscar a alguien que me acompañe en esta aventura. Eduardo Rodriguez es engrasador y se conoce el barco y sobre todo, las máquinas, como la palma de su mano. De alguna manera le consigo convencer para que se de una vuelta conmigo y me vaya contado el orden y funcionamiento de las máquinas del barco. 


Primero bajamos un piso desde cubierta (sería el -1); ahí están las despensas para guardar víveres y otros trastos y  la desalinizadora para dar agua a todo el barco, usada para higiene y cocina. El agua que bebemos es de garrafa, distribuidas por todo el barco. El agua del grifo es potable, pero carece de minerales. Edu dice que algunos marineros la beben, y pone una mueca de asco. En "el -1" también está la carpintería, algo obsoleta hoy en día pues el barco ya ni es de madera, ni usa muchas cosas que lo sean. Y si bajas un piso más, está la sala de máquinas. Los pisos que están debajo del agua son los que menos se mueven, y los que más importancia tienen. Las máquinas son, como los propios maquinistas dicen, el alma del barco: si las máquinas fallan, en el puente no se puede hacer nada..


En las máquinas hay mucho ruido, unos 90 decibelios, para estar ahí dentro hay que llevar unos cascos insonorizadores, que no dan pie a mucha conversación y por eso se comunican por señas que suelen ser iguales o parecidas en todos los barcos. Hay una sala de control desde la cual se ve la sala de máquinas y allí sí que se puede hablar, así que allí vamos nosotros también. Ahí están Germán y Luís. 


Vista de las máquinas desde la sala de control del Cornide
de Saavedra
A pesar de la protección, dicen que los marineros que llevan mucho tiempo trabajando en máquinas pierden algo de oído. Germán Camaño Giraldez, el primer oficial de máquinas, le ve una ventaja a todo esto: ahora siempre que oye sandeces hace como que no escucha, y lo achaca a los años trabajando en las máquinas. En la zona de la sala de máquinas hace mucho calor. Ahora el termómetro marca unos 34ºC, pero en verano, muchos días la temperatura sobrepasa los 40ºC. Las máquinas están en constante funcionamiento, por lo que tiene que haber guardia en todo momento. El mundo de las máquinas es desconocido para la mayoría de la gente del barco, son ellos los que suben a cubierta a hablar y a tomar algo, pero en los “infiernos” no suelen tener muchas visitas.

Día 13 (23 de febrero)



A la izquierda, el BT, y a la izquierda, el BC aterrizando. 
A las 8.00 ya están largando cable para la primera operación, como todas las mañanas. Siempre empezamos a las 8.00 en punto y eso es gracias a la efectividad y profesionalidad de la tripulación, que terminan las actividades de la noche siempre en el momento adecuado, de manera que estemos en el punto previsto a la hora exacta. Por lo tanto, estamos en Pipoca, y empezamos con una draga de arrastre, la 16. Encontramos  fango arenoso, Flabellum y escafópodos muertos.

Seguimos con la DA17, en la cima del monte, que viene con brecha, y con bastantes más cosas que el anterior: Madrepora oculata, Neptunea fósiles, pectínidos muertos, bioclastos. cantos blandos, alguna roca carbonatada y sedimento hemipelágico mezclado con el resto del material. A las 10.00  comenzamos la maniobra para realizar un beam trawl, BT17, en el mismo sitio, en la cima de Pipoca, y a las 10.43  sube el arte a bordo. Viene toda la red rota, y aún así trae muchas esponjas, alguna piedra de gran tamaño y el bien más preciado: corales negros.

La noche anterior realizaron 13 CTDs. Parece que han dado problemas, pero nada que no se pudiera solucionar. Como se rompió la red, el jefe de campaña tuvo que idear un plan alternativo al que tenía pensado, efectivamente, tocaba echar otro más. El personal de cubierta se dispone a coser las redes con una aguja inmensa, y dicen que de tantos años en la mar, esas cosas se aprenden. La verdad es que queda como nueva. Opta por la cajita, la box corer, en la cima del monte, sube una capa fina, de 2cm de fango hemipelágico.

Una esponja, colocada por Carlos para que se vea
 más o menos cómo está en el fondo marino
Y ya es la hora de comer. De primero sopa de verduras y bacalao, de segundo fideos con rosada, al modo de una fideguá y de tercero ternera con pimientos. De postre piña con nata. En nuestra mesa, es un visto y no visto. Nos preguntamos, ¿siempre comemos tan rápido? Nosotras creemos que no, pero Víctor sonríe y dice que solemos comer muy deprisa, que en media hora nos zampamos el menú.

A las 12.45 realizamos otra box corer, la BC15,  al norte de Pipoca. Sale una arena gruesa a techo y fango arenoso a muro, con bivalvos Limosis auriga, propios de fondos de arena gruesa. Siguen dos amagos de BC16, pero no cierra bien y se dan ambos por nulos. Ahora que la draga ya está arreglada, procedemos a utilizarla. Es la DA18 en el suroeste de Pipoca. Mientras baja y sube la BC, Luismi aprovecha para llamar al investigador principal del proyecto, Victor Díaz del Río para hablar  sobre las gestiones a realizar durante la pausa de un día que tenemos este sábado, para pedirle cajas, decirle que llame a Juan Diego, el fotógrafo que hará fotos submarinas en la segunda parte de la campaña y para que envíe camisetas del IEO a la tripulación. La DA18 trae brecha, fragmentos de enlosados carbonatados y poca cosa más.

A las 15.30  realizamos una nueva draga, DA19 y a las 16.20 un beam trawl, el BT18. Luismi describió así la muestra, en su diario de campaña: "Sube trincado por uno de los cabos del pie de gallo, el otro estaba roto y las redes destrozadas. Traíamos dos enlosados de medio metro de longitud y al menos 20 cm de espesor, 3 tiburones pequeños, esponjas, cangrejos y gorgonias."

A las 19.00, a cenar. Hoy ha sido un día largo, llevamos varios días seguidos con muchas horas de trabajo y eso se empieza a notar. De primero, como es habitual, una sopa. Empezar la cena con una sopa sigue sentando igual de bien que el primer día. De segundo hay pez espada con ensalada, acompañado de un ali oli, suave y muy rico. De tercero hay zorza con patatas asadas y de postre helado.

Por la noche el CTD empieza a dar problemas. Por suerte traían otro de repuesto. Después de muchas pruebas, llamadas a Ricardo Sánchez y quebraderos de cabeza, no funciona ninguno de los dos CTDs, así que finalmente, dejamos la toma de CTDs para mañana.

martes, 22 de febrero de 2011

José L. Rueda Ruíz


Jose es bentólogo, de hecho es el único especialista en bentos que tiene en estos momentos el centro oceanográfico de Málaga. El bentos comprende toda la fauna y flora que vive en el fondo del mar, justo en la intersección entre el agua y el suelo del fondo marino. Jose es de Málaga, y a menudo le entran ataques de risa. A veces no le da tiempo ni de decir en voz alta el chiste y se ríe solo, pero no por mucho tiempo, pues su risa es muy contagiosa. Es muy educado y divertido. Estudió Ciencias Biológicas en la Universidad de Málaga (UMA). A la vez que estudiaba, trabajaba en Aula del Mar, una cooperativa para la educación ambiental, relacionada con temas del medio marino. Tenía un acuario y un museo, en los que colaboró. Después de la carrera hizo la tesina, también en la UMA, sobre asociaciones de moluscos de la bahía de Barbate y por entonces ya quería especializarse en bentos.
Jose, con sus bich... digo, con la fauna extraída de las muestras

Decidió irse a Holanda, donde estudió la fisiología de moluscos y crecimiento de especies comerciales. Volvió a Málaga unos meses y volvió a irse, esta vez a Australia a la Universidad de Queensland, experiencia que considera muy satisfactoria. El trabajo que realizaba era a menudo difícil, tuvo que hacer mucho trabajo de campo. Jose tiene un gran interés por el funcionamiento de las comunidades, por la ecología, por los patrones de distribución y por el impacto antropogénico. Por eso no es de extrañar que guarde un recuerdo especial de sus estudios en manglares o arrecifes coralinos, pues ahí la fauna y flora conviven de una manera muy particular. Tras un año y medio, volvió a Málaga donde empezó el doctorado, sobre praderas de fanerógamas marinas, estudiando la interacción entre la fauna y la flora. Mientras tanto, trabajó para diferentes grupos de investigación, colaborando en diversos temas. Hizo un doctorado europeo, lo que implica que la tesis sea bilingüe, unos meses en una universidad extranjera, que él hizo en la Universidad de Sapienza, en Roma, y también implica bastante papeleo y correctores externos extranjeros.

Después de terminar la tesis, consiguió un contrato post doc en la Universidad de Queensland, en Australia, en la que ya había trabajado, y se quedó dos años y medio. Allí trabajó en los efectos del cambio climático sobre especies dominantes en el intermareal rocoso… Guarda muy buenos recuerdos. Después pidió una estancia en el IEO y entró en el proyecto de INDEMARES. Lo cierto es que el papeleo desde Australia fue muy complicado, pero finalmente consiguió la plaza y se vino a España. Cuando se termine su contrato con el IEO, no descarta volver a Australia.

Después de cada draga, box corer o beam trawl, el jefe de campaña se dirige a Jose Luis Rueda Ruíz, que entre tarea y tarea le explica a grandes rasgos las particularidades y características de lo que acaba de salir. Jose le explica pacientemente a Luismi como se escribe la especie, en caso de ser fácilmente identificable y lo que significa haberla hallado en ese punto en particular.

lunes, 21 de febrero de 2011

Alejandra Fernández Zambrano (Ale) y su cumpleaños


Alejandra, soplando la velas.
Luismi sujetando la tarta y Laura, aplaudiendo
Alejandra estudió Biología en Granada. Estudió dos años de la carrera en Coimbra. Trabajó seis meses en Portugal en un proyecto de estudio del lobo ibérico. Luego volvió a Granada donde trabajó en la Universidad  y empezó a enfocar su carrera hacia el mundo marino, en entomología, con formicidos y macroinvertebrados acuáticos (tricopteros). Cursó un máster de oceanografía en Barcelona en el curso académico 2009/2010. Hizo la tesis final de máster en el IEO , sobre la caracterización de las comunidades bentónico demersales de un volcán de fango del Golfo de Cádiz y por eso ha venido a la campaña. Tiene un acento de granadina muy gracioso y muy salado, que es más marcado cuando se siente bajo presión. En el barco está trabajando sobre todo en la parte de bentos, junto con Jose Luis Rueda, su director de tesis de máster.

Antonio, el cocinero ha preparado una tarta riquísima para el cumpleaños de Alejandra. A las 17.00 la sorprendemos, llega al laboratorio una tarta de galletas deliciosa, con velas y regalos. Alejandra no se lo esperaba y está muy contenta.

Cantamos cumpleaños feliz, sopla las velas y se dispone a abrir los regalos: una camiseta preciosa de colorines (que por supuesto se pondrá esta noche), el polo del barco (en el barco venden un polo con un logo del barco), un invento que sirve para enrollar los cables y que no estorben, un CD, un cuaderno y unos pendientes. Los pendientes son artesanales, los hace Joaquín, un miembro de la tripulación que se jubila este año y es un manitas. También hizo él mismo la caja y las decoraciones. Los pendientes son blancos, fabricados con otolitos de los peces.

Por la noche vemos un rato la tele en portugués, que es la única que se recibe por aquí. Acabamos viendo Snoopy, un episodio en el que Charlie Brown se hace invisible.
A eso de las 21.00 nos disponemos a preparar los mojitos, que finalmente Tomás bautizó como “mojicos”, pues no eran realmente mojitos, no tenían menta y la mezcla con el limón estaba “suavecica”. No pusimos música para no molestar a los miembros de tripulación que estaban durmiendo, pero hubiésemos puesto alguna canción, habríamos elegido “Alejandro” de Lady Gaga. Jose le cantó durante todo el día la canción “Ale ALE ALE, Alejandrrraaaa, Alejandrraaaaa”. Sacamos frutos secos y patatas para picar y vinieron algunos del equipo de fonda a probar el mojico, que hicimos en una marmita de la cocina. Entre tanto, Curro y Laura seguían trabajando, CTD  arriba, CTD abajo. A las 2.00 ya todos nos retiramos, pensando ya en la primera beam traw que llegará a la borda a las 8 y pico.


domingo, 20 de febrero de 2011

Día 10 (20 de febrero)


Esta noche han realizado 11 CTDs. Damos por finalizada la malla de hidrología y por la noche volveremos a repetirla desde el principio, para de este modo, tener registro de las masas de agua en dos momentos diferentes. Por la mañana, como de costumbre, realizamos dos lances de pesca.

Ya no hay tormenta, ha salido definitivamente el sol. Hace muy buen tiempo, tanto, que parece increíble que sea febrero. Me paso la mañana y parte de la tarde en la calurosa cocina, hablando con mis nuevos colegas del equipo de fonda. Me sorprende lo alegres que son, la fiesta que tienen encima. En general son honestos, directos y bromistas. Algunos más tímidos, otros menos. Cuentan historias sobre el mundo de la pesca, sobre la vida que llevaron los que trabajaron en un barco pesquero. Recuerdan aquellos días como si de una pesadilla se tratase, describen un mundo horrible, con sueño, con trabajo duro, con mal humor, mal tiempo, malas palabras , malas maneras, y sin ninguna mujer. Es curioso como la rutina de la cocina y la rutina científica, son tan diferentes pese a encontrarse a escasos metros la una de la otra. La intersección entre los dos mundos se materializa en una caja de madera entre el laboratorio y la cocina. Ahí puedes encontrar a cualquier tripulante, fumando, pensando, observando el mar, o charlando.

Una cigala saluda a la cámara
Ahí, alguien explica como en general, tanto en los buques de pesca como en los científicos, si se pesca droga (un fardo de hachís, por ejemplo), en general se vuelve a echar al mar. Dicen que aunque avisar a la policía parece lo lógico, no se suele hacer porque el protocolo exige que se registre todo el buque, lo que a menudo significa un día entero de trabajo (además de muchas preguntas que nadie sabría responder). Tampoco suele darse la tercera opción, la de quedarse la mercancía, pues la droga se pudre rápido en el fondo del mar.

Hoy estamos muestreando por los montes de Anastasya, por la tarde realizamos dos box corer (sin muchos resultados). Seguimos con dos beam trawl (el trineo rojo); del primero salen cigalas medianas, braquiópodos, corales muertos, un cangrejo, gorgonias y pennatulaceos. Del segundo, sale bastante "mud brecha", es decir, brecha fangosa. Este tipo de brecha se forma durante una erupción volcánica y está compuesta por fragmentos expulsados. También encontramos gorgonias, pennatulaceos, espículas del erizo Cidaris, corales muertos (Flabellum chuni, Caryophilia) y braquiópodos. Después hacemos dos dragas de arrastre de las que sale mucho fango, mucho material que tamizar.

El tamiz de cubierta
Después de las dragas nos dirigimos al punto más cercano a la costa en el que tienen que tomar datos con el CTD. La idea es que así pillamos cobertura de telefonía móvil, y que la gente se pueda comunicar con sus seres queridos. La verdad es que el sistema de envío de los correos diarios organizado por el radio, no da muy buen resultado.

Nos rodea una belleza abrumadora. El cielo es negro tizón, las estrellas brillan con rabia. Llevamos ya diez días en el barco, metidos en una aventura que no da descanso y rara vez ofrece espacio para reflexionar. El viento frío congela las mejillas de los tripulantes. El agua gélida y tranquila contrasta con el despliegue de recursos materiales y humanos que tiene lugar en el buque. En sus entrañas se esconde un lugar profundo, frío y oscuro que a todos nos gustaría poder observar un rato, para admirarlo y empezar a entenderlo y quizás así aprender a protegerlo un poquito mejor. La ilusión y el trabajo se retroalimentan. La rueda invisible que mueve el barco va girando y la campaña va avanzando poco a poco.

El equipo científico está muy cansado, la tarde a sido dura. Se reúnen en el comedor a ver la tele, y ven a ratos el telediario y el club de la comedia. Otros, en el laboratorio húmedo, beben una cervecita mientras Curro y Laura siguen con las actividades científicas nocturnas con el CTD. A las 11.00 ya se retira casi todo el personal, mañana espera un día duro, empezamos a las 8.30. El jefe de campaña, Luismi, está intentando recuperar el tiempo perdido por el temporal, y es que si mañana hacemos cinco actividades con éxito, estaremos al día con el plan de campaña.

domingo, 13 de febrero de 2011

Día 3 (13 de febrero)


El barco sigue navegando de noche, sin descanso. Anoche se realizaron 13 CTDs desde las 20:33  del día 12 de febrero hasta las 5:28  del día 13 de febrero. Curro y Laura se fueron a la cama algo más temprano que ayer, debido a que la zona en la que trabajaban quedaba lejos de la zona en la que teníamos que realizar el primer lance de la mañana, el tercer lance de la campaña (L3). En cambio, estaba cerca de la costa, lo que permitió que algunos móviles tuvieran señal. Por ahora llevan una media de 15 CTB por noche, lo que parece ser más de lo que esperaban.


 Un elegante alcatraz, en pleno ataque
Empieza el 13 de febrero, es el único día que sabe a lo que realmente es. Hoy sabe a domingo. De desayuno dan churros con chocolate. A las 8.00 comienza la maniobra de largada del arte de pesca. Realizamos el primer lance de la jornada, el lance 3, en la zona de Anastasya y a las 8:19 hacemos firme (es decir, que toca el fondo marino). A las 9:43  sube el arte a bordo. La pesca ha sido más pequeña que ayer pero con la misma composición biológica y sólo hay una caja.


A las 9:58  empezamos con el lance 4, también en la zona de Anastasya. A las 10:31  hacemos firme a 524 m de profundidad. Dos personas del segundo turno de comida cambiaron su turno con Juan y el jefe de campaña para que puedan  estar pendientes del segundo arrastre. Tenemos el arte a bordo a las 11:41. En este momento el oleaje  ha subido a marejada fuerza 4 del SE (es decir, empezaba a moverse la cosa). Cuando, como siempre, devolvemos las especies no comerciales que no nos vamos a comer al mar, se acercan gaviotas. Esta vez, llegan acompañadas de alcatraces. Migue, al que le gusta mucho observar las aves, explica que son fáciles de distinguir de las gaviotas, porque son mucho menos torpes. Las gaviotas se acercan al mar y meten sus patitas como pueden en el agua, a ver si atrapan algo. Los alcatraces, miran hacia el mar en vuelo y cuando ven lo que quieren, (en este caso uno de los peces que hemos descartado, que se hunde lentamente en el océano) se lanzan en picado al mar, echan sus alas hacia atrás y alargan el pico. Son los torpedos de la naturaleza. Así, pueden sumergirse varios metros en el agua, donde atrapan a su presa y luego bucean hasta la superficie. Una vez a flote, cogen carrerilla en el agua y  retoman el vuelo.


A las 13:07  reanudamos los trabajos con la box corer en la cima del volcán Anastasya. A las 13:42  subimos a bordo la BC, pero está vacía, el mecanismo de cierre no disparó, y la caja no cerró, por lo tanto la muestra es nula. Hay un problema en el sistema de disparo de la draga que intentamos reparar. A las 14:11  lo intentamos otra vez, pero vuelve a salir nula. Así que dejamos a la BC de lado y pasamos a realizar una draga de arrastre (DA). A las 14:44 lanzamos la DA al agua, arrastramos 5 minutos y vuelve a cubierta a las 15:25. Obtenemos fango hemipelágico de color marrón y mud brecha gris verdosa. Hay esqueletos de corales fósiles.


La BT recién llegada a la borda
A continuación realizamos una beam trawl (BT) o bou de varas en la cima de Anastasya  en dirección NE-SO. Es la primera vez en esta campaña que utilizamos el BT. Es una especie de trineo rojo que arrastra una red por el fondo marino. A las 16:03, arriamos el arte al agua con 950 m de cable, los primeros 5 minutos ha ido dando saltos por el fondo marino, luego ya se asentó en el fondo. Esto se puede saber gracias a los sensores de abertura vertical que el arte tiene instalados. En el puente, sobre una pantalla, visualizamos la profundidad a la que está el arte, su altura sobre el fondo y la abertura de la boca (la parte de la red que recoge las cosas del fondo). A las 16:32  empezamos a virar. Con el beam trawl arrastramos 15 minutos desde que todo el cable está largado, no desde cuando el arte está en el fondo, lo que significa un total de cinco minutos arrastrando el fondo. A las 16:43  subimos el beam trawl a bordo. Obtenemos poca cantidad de muestra, pero con organismos interesantes para la protección de la biodiversidad de la zona.


El objetivo de nuestra campaña INDEMARES es que  las Chimeneas de Cádiz entren en la Red Natura 2000, como área marítima protegida, para proteger especies como esponjas y pennatuláceos.


Con las manos en la masa, tamizando fango.
Hoy, la mar se levantó un poco enfadada, y no hizo más que empeorar a lo largo del día. El oleaje aumenta a fuerte marejada a las 16:50. Algunos empiezan a marearse. El equipo científico, con las manos en la masa, tamiza un fango muy denso, separando así el fango de las piedras. También hay que buscar con mucho cuidado los pogonóforos, que parecen un pelo rojizo y quebradizo, pero que son especialmente significativos, pues eligen vivir en zonas en las que hay chimeneas de gas y permiten demostrar que las Chimeneas de Cádiz constituyen un hábitat tipo1180. Este tipo de hábitat es uno de los que la Red Natura 2000 describe como "de interés" y corresponde a estructuras submarinas producidas por emanaciones de gas.


Por último, a las 17:17, realizamos la última actividad del día, una BC en el sur de la cima de Anastasya a 504 m de profundidad, que por fin funciona y trae consigo a bordo una buena muestra. Por la tarde, antes de comenzar las actividades hidrográficas, recibimos el correo de Ricardo con las instrucciones para arreglar la avería del CTD y Curro, con la habilidad que le caracteriza, arregló el oxímetro del CTD desconectando los contactos, limpiándolos y luego sellándolos con silicona. 


También participó en el arreglo de la box-corer y entonces hizo una de sus apuestas:  si la box-corer no cerraba, él hacia un streptease, y se quedaba en bolas, si no, el jefe de campaña invitaba a la botella de ron. Luismi dijo que ya tenía pensado invitar a una botella y como la draga vino cerrada, hubo ron. Como el tiempo estaba malo, hubo menos audiencia de lo normal por la noche, de hecho, una servidora se tomó una biodramina y se quedó K.O. Sólo recuerdo que soñé que llevaba bañador. De cena pusieron sopa, macarrones con atún y pollo asado. De postre, helado. Después de la cena se reunieron en el laboratorio a tomar el ron. 

viernes, 11 de febrero de 2011

Día 1 (11 de febrero)


El buque zarpa del puerto de Cádiz a las seis de la mañana. A las ocho y pico, ya en alta mar, hemos tenido una prueba de incendio en la que todos los tripulantes del barco con los salvavidas que están en los camarotes, se han dirigido hacia donde decía el capitán. El fuego ficticio estaba en el laboratorio, así que tuvimos que ir a la popa (la parte de detrás del barco) y a babor (la parte izquierda mirando de popa a proa). Luego los marineros han explicado a los nuevos tripulantes el funcionamiento de las balsas de emergencia. Finalmente nos han enseñado a manejar el traje de seguridad, un traje de neopreno rojo que te cubre de pies a cabeza. Se lo ha probado Laura en la biblioteca mientras algunos tienen que salir pitando de allí, debido a los primeros mareos de la travesía.

De izquierda da a derecha:
un marino, Laura, Sara, Marta, Luismi y Miguel
La brisa marina ayuda a que se pase el mareo. Si miras muy lejos en el horizonte, lo más lejos que puedas y respiras hondo, el mar ya no te zarandea, y te empieza a mecer suavemente. La espuma que se forma entre las olas recuerda al reino de Neptuno, a seres marinos hermosos y misteriosos que se deslizan entre las curvas del agua armoniosamente, a las leyendas de sirenas y los cuentos soñadores que nacen y mueren en la mar. Un bote de mantequilla rojo flotando recuerda que todavía queda mucho que hacer para conservar el mundo marino.

Todos eligiendo el color más cercano a la muestra de la escala
Hoy empiezan las actividades científicas a bordo, con el fin de estudiar la fauna y sedimentos del fondo marino, y poder determinar si es o no un hábitat 1180. Hoy, sobre todo se realizarán muestreos geológicos. Se han realizado varias tomas de muestras de sedimentos mediante testigos de gravedad y box corer. El testigo de gravedad es un tubo de hierro de unos 3 metros de longitud. Lleva unos cilindros de plomo para que al bajar en caída libre se hinque con fuerza en el fondo marino.

El sedimento entra en el tubo y no puede salir gracias a un mecanismo de cierre que se llama esfínter. Cuando sube el testigo de gravedad, se saca el tubo de PVC que va dentro del tubo de hierro (a modo de camisa), y se corta en secciones de un metro de longitud. Después, se lleva al laboratorio, donde recogen datos y empiezan a clasificar las muestras. Con la ayuda de una escala de colores, se anota el código que le corresponde a la muestra. Hay muchos más tonos de grises y marrones de lo que creía.

Por la mañana, uno de los motores, el principal, falló. Durante un rato se temió que la única opción fuese volver a puerto, pero finalmente se arregló.

La primera comida a bordo ha estado muy rica: de primero judías con jamón, de segundo rosada a la plancha, y de tercero pechuga de pavo. De postre un yogur de macedonia. La mayoría de los comensales eligen entre el segundo o el tercero, porque tres platos les parece demasiada comida.

Después de la comida, se hace otro testigo de gravedad a 30 m de profundidad en un lugar cercano a la zona de la desembocadura del Guadalquivir. El testigo penetró hasta la bola (parte superior del tubo de hierro), debido a que el fondo marino era muy fangoso. Luego nos dirigimos al monte Albolote, donde realizamos otro testigo de gravedad y una box corer. La montaña submarina de Albolote fue descubierta en la primera campaña INDEMARES CHICA, en junio de 2010, y fue Tomás el que sugirió el nombre, en honor a su ciudad de origen. Cuando hay una erupción de gases, los gases arrastran niveles inferiores de fango y lodo hacia la superficie.

Miguel haciendo fotos en popa
Si en la muestra recogida se halla una mezcla de rocas de capas inferiores de la capa bentónica, mezcladas con fango de la capa superior, indica que en ese lugar hay una brecha, y por lo tanto, un volcán. Y eso es lo que han encontrado hoy, la prueba que necesitaban para demostrar lo que ya sospechaban: Albolote es un volcán de fango! Juan Tomás estaba muy contento con el descubrimiento. En la zona también se han recogido con la draga de arrastre varias muestras de rocas, que han sido minuciosamente examinadas por el equipo de bentólogos y fotografiadas en detalle por Miguel.

Mañana vamos a realizar arrastres demersales en la zona de Gazul, si el tiempo, que se avecina revuelto, nos lo permite. Por eso, Juan Gil, el Jefe de campaña y el Capitán han estado revisando y examinando la zona con la ecosonda. Con la ecosonda se obtienen datos sobre la profundidad y obtenemos un perfil de cómo es el relieve del fondo marino para asegurarnos de que las redes utilizadas para realizar el arrastre no se rompan al día siguiente. Esta revisión del fondo marino siempre se realiza la tarde anterior al arrastre.

Igual que el almuerzo, la cena ha sido fantástica: crema de calabacín, pez espada con ensalada y un ali-oli suave, ternera asada bastante jugosa y una pera de postre que Luismi dice que estaba tan dura como las rocas del volcán Albolote.