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lunes, 7 de marzo de 2011

Día 25: desembarque (7 de marzo)


Todos madrugan, todavía quedan muchas cosas por hacer. Aunque ya no naveguemos ni hagamos actividades científicas, hay mucha logística pendiente. Hay que organizar todas las muestras, ordenadas en cajas y preparadas para su análisis en laboratorio,  que están ya en cubierta. Poco a poco las van poniendo en el camión con ayuda de un arnés. Hacen un intercambio de box corer,  se llevan una que tenemos a bordo al IEO de Málaga, y dejan en el Cornide de Saavedra una box corer que es tres veces más grande que la que hemos utilizado durante esta campaña y que han traído desde Málaga, para que la arreglen en Vigo.

Una vez en tierra llega un periodo de identificación y estudio en el que se redactarán informes y publicaciones sobre los hallazgos de la campaña. Después se prepararán las siguientes etapas del estudio de la biodiversidad de las Chimeneas de Cádiz, en las que habrá otras campañas CHICA, otros barcos y otras actividades científicas.

Los primeros en marchar son los de la UMA, Ángel, Javi, Kike y Serge, junto con Alejandra, que la furgoneta amarillo pastel retro de Serge, que probablemente no supera los 80 km/h pero que tiene mucha clase. Después de un par de horas, se van los del IEO de Cádiz, Carlos y Melo. Y poco después los del IEO de Málaga, Desi, Nieves, Curro, Jose, con Luismi al volante. Sergio llega también por la mañana y al rato llega Ricardo. Vienen a ver la roseta y el CTD, a averiguar por qué falló el último día y recogerlo todo. Quedamos Elena, Migue, Raúl, Pilar y yo, que nos volvemos a casa en tren.

Hoy el equipo de fonda cocina solo para la tripulación. Hacen tortilla de patatas y comida típica de carnaval. Están muy relajados y con ganas de aprovechar este par de días entre campaña y campaña para airearse y disfrutar de la festiva ciudad.

Es lunes de coros y Cádiz está a rebosar de gente que se apelotona en las calles para escuchar a los diferentes grupos que van cantando chirigotas, coros... Hay puestos de souvenirs, antifaces, pitos, gafas de sol... Venden camarones en cucuruchos y pelan erizos para vender su interior. No llueve como muchos temían, sino que hace sol, hace calor, la gente ríe y canta ¡Cualquiera diría que estamos en invierno! Aunque sea carnaval, casi nadie baila, andan sonrientes por la calle y se parten de risa con las letras de las canciones que cantan los chirigoteros.

Durante esta campaña, y creo que esto se puede afirmar sin miedo al error, todos hemos aprendido mucho. Además nos vamos con una bonita experiencia y con muchos recuerdos pues en un barco con poca gente, constantemente embarcados, las vivencias son muy intensas. Hay que destacar el “buen rollo” que ha habido en el barco en general: entre los diferentes grupos dentro del equipo científico, entre la tripulación y también entre científicos y tripulantes.

Los atardeceres del Golfo de Cádiz 
Algunos miembros de la tripulación se pasean tranquilamente por un barco casi vacío, encerrados en sí mismos, pensando en quién sabe qué ría gallega. El laboratorio está ordenado, ya no hay fango, ni voces. El barco parece flacucho, como un esqueleto meciéndose en el puerto. Y entonces recuerdo que mañana, 8 de marzo, el Cornide de Saavedra volverá a tomar vida, con la misma tripulación pero con un nuevo equipo de científicos,  zarpará hacia una nueva aventura de diez días, antes de volver a Vigo. Esta vez, a estudiar las especies demersales del Golfo de Cádiz, en la campaña anual ARSA. Formarán parte de esta campaña varios miembros del equipo científico de nuestra campaña INDEMARES CHICA 0211, que estuvieron con nosotros en la primera parte de la campaña, como Juan Gil, Teresa, Caleli, las niñas (Laura, Marta y Sara), y Carlos (que ha estado en ambas partes de nuestra campaña, y empalma con una nueva). Ellos le darán vida al barco otra vez. Después, el barco volverá a Vigo, y seguirá con su calendario de campañas científicas.

Pero esa es otra historia...



¡Hasta la próxima!



domingo, 6 de marzo de 2011

Día 24 (6 de marzo)

Hoy es domingo y es el último día de campaña. Ha amanecido nublado.

Como todos los domingos, hay mucha comida, es un día especial. Hay cruasanes para desayunar y otras muchas cosas ricas  a lo largo del día. Durante la campaña, la comida y por lo tanto también los cocineros, han sido una parte muy importante de la vida a bordo. En el comedor se rompe la rutina pues la gente descansa, repone fuerzas y se relaja, conversando de muchos temas distintos de los meramente científicos.

Anoche terminamos las actividades de CTD, era la última noche de Curro y Sergio, y estuvieron trabajando hasta las 4.30, una hora bastante decente teniendo en cuenta que hay días que han trabajado hasta las 7.00.

Recién bautizados, junto a su capitán, su padrino y su madrina
Empezamos las actividades científicas del último día en alta mar con una draga de arrastre, DA46, en el norte de la cima del monte Almazán, que sube con muchos corales negros y con corales muertos. Seguimos la mañana con otra draga, DA47 y obtenemos fango hemipelágico con restos de especies de conchas asociados a emisiones. A las 10.22, cambiamos de metodología, al beam trawl. El BT29 trae preciosidades en forma de especies de comunidades de fondos mixtos, duros y blandos, lo que significa que hay una gran biodiversidad. Esponjas de sustrato blando, coral bambú, gorgonias látigo, costras y alta densidad de coral negro.

¡Y ya es la hora de comer! Hoy tenemos entremeses: jamón serrano, queso manchego y croquetas de gambas. En la mesa, para compartir, hay unos mejillones en escabeche gigantes. De segundo hay calamares guisados, ¡deliciosos! y de tercero un bistec con pimientos. De postre, llega la deseada tarta de queso que ya habíamos probado en la primera parte de la campaña y que habíamos rogado a Antonio que nos hiciera otra vez. Escuchó nuestras plegarias y estaba tan rica o más que la primera... mmmm

Un arco iris en el medio del mar
Y a las 12.05, cuando los del segundo turno empiezan a comer, la BC39 llega a bordo, con 19 cm de sedimento hemipelágico y fango. Tiene bonitos corales en el interior, entrelazados a diferentes niveles con las arenas y fangos. A las 14.00 empezamos a subir el BT30, a 900 metros de profundidad, que es de los puntos más profundos que hemos alcanzado en esta campaña. Sube con una gran cantidad de coral bambú, Isidella, la mayor densidad que hemos encontrado hasta ahora, acompañados de gorgonias látigo y esponjas.

Ponemos rumbo al monte Chica, que está al norte, pues tenemos que hacer un beam trawl ahí. Empezamos a largar cable a las 16.15 y el BT31 sube una media hora después de haber tocado fondo y de haber arrastrado el fondo durante unos minutos, con sustrato duro, corales y esponjas. Nadie adivinaría que es la última actividad de la campaña, todo se hace de la misma forma metódica y a la misma velocidad que siempre.

Ahora el rumbo es el carnaval... quiero decir, el puerto de Cádiz. Cuando terminamos de clasificar las muestras de las últimas actividades, nos ponemos a limpiar frenéticamente todos los tamices, todas las bandejas y cajas, todos los cascos, monos y botas. Ordenamos el laboratorio húmedo y el laboratorio que hay abajo en el cual están almacenadas todas las muestras.

De repente alguien grita y todos levantamos la vista: hay un fantástico arco iris en medio del mar. Se había levantado el día nublado y por la tarde ha salido el  sol. El arco iris es inmenso, como de dibujo animado, perfecto, con todos los colores y completo. Pero no nos distrajo mucho tiempo, había que terminar de limpiar todo, pues a las seis y media había bautizo. Los chicos de la UMA, Javi, Kike y Ángel y también Elena fueron bautizados por el capitán. Su madrina fue Nieves y su padrino Luismi. También nos hacemos una foto de grupo todo el equipo científico. La foto ha quedado muy bonita, con la luz del atardecer.

Foto de grupo, el equipo científico de la segunda parte de la campaña
Salimos corriendo de cubierta, pues nos llama la campanita de Víctor por última vez. Antes de llegar al puerto, nos da tiempo a cenar, es nuestra última cena sopera en el barco. De segundo macarrones con atún, y de tercero filete de cerdo en salsa. De postre, yogur. Llegamos al puerto con el estómago lleno y la mayor parte del equipo científico se anima a salir a las calles de Cádiz, repletas de gente cantando y bebiendo. Es domingo de carnaval

Sentimos una sensación extraña. Será porque podemos correr y saltar sin tener que preocuparnos por acabar nadando en medio del Atlántico (ya que en el barco hay que moverse con mucha precaución). Será por el cambio del mar a la tierra, por el cansancio acumulado o por alguna cerveza que nos tomamos. A lo largo del último mes, entre unas cosas y otras, hemos estado bastantes días en Cádiz. Es una ciudad pequeña y ya nos suenan sus caminos, sus esquinas ya tienen recuerdos. Hoy se ve transformada, se ve aún más divertida y misteriosa. Recorremos sus luces, sus tonos marrones, sus suelos y sus fachadas. Rodeados de antifaces, risas y canciones nos perdemos por las calles gaditanas.

jueves, 3 de marzo de 2011

Día 21 (3 de marzo)

Migue, Ángel, Javi, Kike y Elena. Tamizando.
Catorce han sido las CTDs que se han realizado mientras el resto del barco dormía. Y a las 8.00, cuando los que trabajan por la noche por fin van a dormir, empezamos con las actividades científicas. Es el turno de la draga de arrastre número 38, que nos hace empezar el día con fangos grises y marrones, con nuestros ya colegas los poliquetos que están asociados a las emisiones de gas y a ambientes reductores, que es lo que estamos buscando en esta campaña, por lo que siempre nos alegramos de verlos. Cuidadosamente, al tamizar el fango, guardamos los poliquetos en botes. A las 09.30 recogemos la segunda draga del día, la DA39, tiene cantos de margas grises azuladas. Salen restos de organismos fósiles de épocas frías y también muchos corales muertos, coral negro y pequeñas gorgonias.

A las 10.20 largamos el beam trawl al agua, junto con 1225 metros de cable y encontramos costra de gran tamaño, mucho coral muerto, cangrejo, algún pez, estrellas, muchas esponjas, braquiópodos, en definitiva: mucha biodiversidad. A las 11.00 los del primer turno van a comer, mientras en cubierta a las 11.30 ponían la box corer en marcha. 

De comer hoy hay judías con chorizo, de segundo hay rodaballo a la plancha con ensalada de tomate y cebolla y de tercero ragout de ternera, guisada con patatas. De postre unas natillas que estaban riquísimas. La box corer 32 subió con poca cosa, así que se repite y no en vano, pues a las 13.00 ya está a bordo y esta vez trae fango brecha muro y fango hemipelágico a techo con poca fauna.

De izda a dcha, Curro, Nieves, Alejandra y Desi
A las 13.45, en lo que con nuestro horario de comida temprano ya es por la tarde, sube la DA40, que habíamos realizado en la zona este del Hespérides, con la red rota. La DA 39, que lanzamos  acto seguido, llega a bordo a las 15.00 y trae varias chimeneas de diversos tamaños acompañadas de fango gris. Al estar el área de Hespérides mucho más profunda que las que muestreamos previamente, las actividades toman mucho mas tiempo en realizarse, pues los artes tardan mas en llegar al fondo. En el puente la espera se puede hacer larga.
 El laboratorio, en cambio, en general también es algo más relajado pero a veces se puede acumular el trabajo. Después de la draga, lanzamos un beam trawl, pero quizás no hemos lanzado suficiente cable, pues sube completamente vacío, así que se da por nulo. Y pasamos a la box corer, pero tampoco tenemos suerte y sale nula, así que lo volvemos a intentar. Esta vez sí, sube la BC33 con arena fangosa, trozos de chimeneas y bioclastos. En una maniobra en cubierta, la draga ha golpeado la estructura de la cámara y ha roto el cristal que protege los leds del foco. Nuestro gozo en un pozo, hoy no vamos a poder hacer fotos del fondo. Dicen que tenemos muy mala suerte con la cámara. Igualmente, algunos siguen ideando cómo arreglarlo y ya piensan en las pruebas que van a hacer mañana.

Nos llaman a cenar y empezamos  con una sopa de verduras, seguimos con unos fideos con mejillones y almejas tipo fideguá. Es la segunda vez en la campaña que hace fideguá y a mí me encanta, le sale muy rica al cocinero Antonio. Después nos sirven los camareros, Antonio (el joven) y Víctor, un churrasco a la gallega con patatas fritas y salsa tximitxurri. Para rematar la faena, terminamos con una fresca ensalada de frutas.

Migue con una muestrasy Melo apuntando resultados,
a las puertas del laboratorio húmedo.
A eso de las 9 y pico, empezaron a saltar las alarmas. Algo raro pasaba con la roseta del CTD. Lo vemos salir de la superficie pero esta tenso, tanto que el barco se eslora un poco. Parece que el aparato con el que trabajan Curro y Sergio de noche se ha enganchado con un cebo. Poco a poco, tanto tripulación como equipo científico se acerca hacia la popa, donde en cubierta se encuentran el capitán, el oficial, y todo el equipo de guardia ideando una maniobra que nos permita sacar el CTD del agua con éxito, sin que se rompa el cable debido al peso. Se respira mucha tensión en el ambiente. Si se rompe el cable, la roseta entera se caería al agua, lo que significaría que muchos miles de euros descansarían durante largos lustros en el fondo del mar. Curro dice que sea lo que sea que se enganchase al CTD, y no lo dejaba subir a la superficie, debía pesar más de unas 35 toneladas, pues si pesase menos, el cable lo hubiera podido subir, y no se hubiese quedado en tensión. ¿Y si era un barco? A saber qué tumba hemos ido a molestar. 

El capitán está en cubierta dando órdenes. Patxi está controlando una grúa, y Roberto otra. Abajo están José Tarrio, Miguel y Máximo Cordeiro. Los de máquinas también ayudan en lo que pueden. Los científicos están expectantes, el CTD se tambalea, y con él el barco, pero no sube. Preocupa mucho que se rompa el cable en tensión y el CTD se caiga al mar, la segunda grúa consigue colocar un gancho en la CTD, para que en caso de romperse el cable, la segunda grúa lo sujetase. Finalmente, consiguen acercar un serrucho y van cortando los cabos en tensión que tiran desde el fondo del mar, parecen cuerdas de pesca, cabos marrones, grises y beige, redes que abrazan al CTD, se lo quieren llevar al fondo. Van cortando las cuerdas y el CTD se va soltando, dando unos preocupantes tumbos. Por fin, consiguen liberar el aparato y todo el mundo se pone a aplaudir. ¡Ha sido muy emocionante y es una alegría que todo haya acabado bien!

La roseta, ya casi a salvo
Después de este subidón de adrenalina, nos dirigimos a la biblioteca, donde Pilar Mata va a dar su charla. La verdad es que hemos llegado todos tarde. Estaba planificada para las 9.30, pero debido al incidente con el CTD, en la biblioteca no estaba ni la ponente hasta casi las 10.00. Por fin empieza la charla. Nos habla del proyecto CADHYS, en el que participan varios organismos como la UCA, el IEO, el Instituto Geológico y Minero... El proyecto tiene como objetivos determinar áreas de migración y expulsión de gases hidratos y metano en el Golfo de Cádiz en la plataforma continental y el análisis de sondeos ya existentes. Elena nos explica los resultados de su tesina de máster, que escribió sobre los resultados de una campaña realizada en abril de 2010, analizando unos canales y determinando su origen, lo que abrió un interesante debate sobre las posibles causas de los surcos en el sedimento. Pilar también nos habla de lo complicado que es analizar los sedimentos en el laboratorio.

La brecha fangosa sale del volcán y se desliza por el lateral, mezclándose con otros tipos de sedimentos, lo que dificulta la determinación del origen de cada tipo de sedimento. Nos explica que por ahora no hay ningún estudio concluyente que determine hace cuanto se formaron las chimeneas. Estos estudios también intentan determinar el origen del gas, de los sedimentos y de los fluidos. Cuando termina la presentación, seguimos hablando un buen rato en la biblioteca sobre chimeneas, metano, el Ártico, y formaciones extrañas en la costa de Cádiz, que los ufólogos atribuyen a alienígenas.

Se nos hace muy tarde, sin darnos cuenta son ya las 11.30 pasadas, pero todavía hay fuerzas de ir un rato al laboratorio húmedo, a tomar algo e intentar hablar un poco de temas que no tengan nada que ver con el trabajo realizado durante el día, para intentar desconectar un rato antes de ir a dormir. Mañana nos espera otro día duro.



martes, 1 de marzo de 2011

Día 19 (1 de marzo)


Todos en cubierta, separando, contando y clasificando muestras

Empieza un nuevo mes, un nuevo día. Hoy empezamos un poco más tarde, llegando al punto de partida, cerca del monte Hespérides, a las 9.25 en lugar de a las 8.00 como es costumbre. El retraso es debido a un par de CTDs extras que debían realizar en algún momento, aunque no estuviesen planeados para hoy. Curro y Sergio, entre CTD y CTD siguen erre que erre con la cámara. Han arreglado el foco y ahora siguen con la carcasa de la cámara. Me divierte mucho ver como intentan encontrar soluciones a los problemas técnicos de la cámara.

 Hay un monte de camino al Hespérides que vamos a muestrear hoy. Nunca lo muestrearon antes y  Gerardo insiste en que no se nos va a olvidar este monte. Y así es como se empezó a llamar Gerardine. Y también es allí dónde comenzamos con la draga de arrastre número 31 de la campaña, DA31. La red sube destrozada, pero aún así tiene cosas dentro, corales muertos, gorgonias, esponjas, erizos Cidaris, fango y algunas costras así como Madrepora Oculata vivo, una de las 12 especies de coral que se encuentran alrededor del mundo (excepto en las regiones polares). El personal de cubierta, muy mañoso por cierto, cambia las redes de la draga, porque hay de repuesto. Y después coserán las redes con unas gordas agujas.

Ha salido un coral vivo, que está en el acuario. Miguel hace muchas fotos del coral, tarea difícil entre el agua, el reflejo del sol y el movimiento del barco. La mañana es relajada, y el día en general también. Estamos en la zona de Hespérides, una zona que aparentemente es muy  rocosa por lo que las dragas y box corer suben vacías o casi vacías pues no consiguen capturar nada del fondo debido a las rocas. El manitas de a bordo, Carrillo, que además es electricista y se llama Manuel Carrillo Santiago, ayuda con el apaño que le estamos haciendo a la cámara. Va a cambiar algunas cosas, las juntas y unas conexiones para el flash. A las 11.10 realizamos la segunda draga en el ya prácticamente bautizado Gerardine, pero no sale nada así que se da por nula.

Mientras comemos los del primer turno, los del segundo hacen una box corer, la BC 29, pero no cierra y sale nula. Para quitar el mal sabor de boca de tanta operación nula, Antonio y su equipo nos han preparado, de primero brócoli con jamón, de segundo merluza a la romana con ensalada y de tercero conejo al ajillo con patatas fritas. Y de postre, un rico plátano. En general nos parece una comida “ligerita” lo que es un claro indicador de que estamos comiendo demasiado.

Alejandra, José y Melo en el laboratorio húmedo
Cuando los del primer turno de comida contaron que había conejo, Serge nos miró impresionado. Serge nos explica que en la Bretaña francesa, los marineros no pueden decir conejo a bordo, pues trae mala suerte, hay que decir “el animal de las orejas largas”, o sea “l'animal aux longues oreilles”. No se quiere ni imaginar la cantidad de mala suerte que puede traer y las desgracias que nos pueden pasar si encima el conejo está a bordo, es guisado y es consumido por la tripulación.

Cuenta que tampoco se puede ni mencionar a los curas. En el laboratorio, los que no eran supersticiosos se ponen a decir “conejo” sin parar y se parten de la risa. Serge dice que es por eso que las dragas y box corer están saliendo nulas, y que es por eso que se ha levantado el viento y también que por eso hoy no estamos encontrando nada interesante. También nos dice que el trabajo el domingo es “nul”, nulo. Y eso explicaría el desastre de la cámara, pues ocurrió el domingo. Serge es muy sabio, y algo de razón debe tener.

A las 13.20 realizamos la DA32 en el Gerardine, y hay un poco de tensión porque nos quedamos enganchados al fondo, y la draga no sube. El capitán hace una maniobra y desencaja la draga de arrastre que sube a bordo tan tranquila, ajena a lo cara que es, ajena a los nervios que nos hace pasar, ajena a todo porque realmente, es un objeto inanimado y no puede darse cuenta de lo importante que son ella y su compañera la red en esta campaña. Ajena es también a las cosas que toca, a las cosas que ve en el fondo del mar. Y así, trae sin darse cuenta un pequeño trozo de coral negro, que también es ajeno, ajeno al mundo de los humanos en el cual tiene tanto valor. No sabe que podría haber acabado en unos pendientes, o en el mercado negro, pero que va a tener la suerte de acabar en un laboratorio.

En resumidas cuentas, el Gerardine no ha dado muy buen resultado. Nos dirigimos hacia el Hespérides y a las 15.00 ya estamos lanzando la DA33, que tampoco sube gran cosa. Una concha fósil, que algún día en una época glacial tuvo un gasterópodo dentro. Serge sigue a lo suyo, diciendo que esto es por el animal de las orejas grandes. A las 16.30 lanzamos la BT21, esperando tener mejor suerte, y efectivamente, sale bastante fauna, hay estrellas de mar que no habían salido hasta ahora, erizos Cediarsis que son unos erizos muy graciosos con muy pocas púas muy largas que no pinchan, de color tirando a morado. También salieron, cangrejos, un pez trípode y una gamba roja. Seguimos con la BC29, también en el Hespérides, y esta vez sólo trae arenas.
Raúl durante su charla

Carrillo había estado arreglando la cámara durante el día y ahora, antes de cenar y después de las actividades científicas, se disponen a probar los avances. Todo bien ¡no ha entrado agua!

Vamos al comedor, llamados por la campanita de Víctor, que siempre agita con fervor para que vayamos a la mesa. Nos encontramos con unos platos fuertes y riquísimos. Casi nadie se puede resistir a probarlo todo, aunque sea un poco. De primero hay crema de calabacín, de segundo espaguetis con langostinos y de tercero chuleta de cerdo con patatas al horno. De postre un yogur de frutas. Después de arreglar algunos fallos técnicos, siguen con las CTDs.

Hoy a las 21.30 tenemos una charla de Raúl Merinero Palomares. Por la noche, como es habitual, nos reunimos en el laboratorio húmedo a tomar algo y a comer pipas, kikos y otros frutos secos.

domingo, 27 de febrero de 2011

Olores

Dedico esta entrada, cómo no, a Jacob Varela.

En Cádiz huele bien, no huele a playa, pero huele a mar. En algunos sitios huele un poco a verano, a blanco, y como no, a azul y a amarillo. Huele a comida y a descanso. A pescaíto frito.

En los bares, por la noche, huele “regular ná más”. Un bar al que fuimos olía a piscina interior, otro parecía que había alguien lavándose las manos continuamente con litros del jabón ese rosa barato que a veces ponen en los restaurantes. Otros huelen a sobaco, a ron y whisky reseco, a detergente usado o a fregona podrida. Pero ninguno huele a tabaco, ese humo que antes cubría todos los olores ha desaparecido desde enero, dejando paso a la cruda realidad de olores pestilentes que vamos dejando atrás los humanos.

El barco tiene un olor caraterístico. En cubierta huele a gasoil, es un olor fuerte, a grasa, a petróleo, mezclado con el olor a mar. El laboratorio huele a una mezcla de restos bentónicos, huele a gente, a sal, a barro.

La cocina huele a cerrado, aunque la dejen abierta todo el día. Mi camarote a ratos huele bien, cuando Alejandra y yo nos duchamos o cuando aireamos. Pero a veces sale un olor a cloaca de las cañerías que invade el camarote y el pasillo. Los pasillos huelen raro, a rancio. Es un olor que no conocía. Quizás es un olor del pasado.

Los peces no huelen tan fuerte como en los restaurantes, en el súper o en el plato. Todavía no les ha dado tiempo a pudrirse y huelen bien, a fresco, a mar, a animal. 

Me gusta el olor a mar. Me gusta el olor de las olas al romper contra las rocas, contra el costado del barco. El olor del viento del Golfo de Cádiz.

No echo nada de menos el olor a Madrid. Bueno, quizás un poco. Creo que esa contaminación engancha. Además, además de a contaminación, Madrid huele a sol, a asfalto, a hojas, a vida.

viernes, 25 de febrero de 2011

Día 15 (25 de febrero)


¡Hoy por la noche llegamos a puerto! Será viernes por la noche, nos quedamos en Cádiz todo el sábado y la segunda parte de la campaña empieza el domingo por la mañana, que es cuando zarparemos del puerto y volveremos a navegar sobre montes y submarinos. Ayer el jefe de campaña se sentía un poco atosigado, con todo el mundo preguntándole a qué hora llegábamos, y es que tanto los marineros como el equipo científico tienen ganas de pisar tierra firme.

Muy concentrados inspeccionando la muestra recién obtenida
Es impresionante como el barco está en el punto exacto en el momento adecuado. Para ello dejan el barco en un punto cercano y va a la deriva durante un rato, pero es una deriva bien estudiada por el oficial. El resultado es que a las 8.00, como siempre, ya estamos realizando la primera box corer de la jornada, la BC19, en la zona sureste del monte Pipoca. Salió fango hemipelágico, con techo arenoso y el muro más compactado, acompañado de poliquetos y moluscos bivalvos. A las 9.00 realizamos un beam trawl, que tarda 10 minutos en tocar fondo a 626m de profundidad y arrastra el fondo marino durante otros 10 min. Sube de vuelta al barco con mucha biodiversidad, como erizos, bioclastos (trozos de fósiles), cigalas, anémonas, pennatulaceos y también con bastante escoria. Al sur de Pipoca hay que repetir dos veces la BC20 hasta que dispara, y sube fango hemipelágico, con restos de las bonitas conchas de los gasterópodos, un tipo de moluscos. Nos desplazamos al oeste del Pipoca, donde hacemos la segunda draga de arrastre del día, la DA23. Sale un enlosado de carbonatos grande, y gran cantidad de trozos más pequeños. 
Mientras comen los del primer turno, se realiza la BC21, que sube con arena gruesa y restos biogénicos. Acto seguido, la BC 22, durante el segundo turno de comida que trae arena fangosa marrón con bioclastos y cantos dispersos. Hoy la box corer ha funcionado bastante bien. En tan solo tres horas, de 8.00 a 11.00, hemos realizado una BT una DA y tres BC, y de las BC sólo una salió nula, todo un logro.

De comida hay: entremeses (jamón serrano, queso manchego y melón), de segundo langostinos, de tercero solomillo con arroz y de postre una tarta de queso que tiene mucho éxito. Acompaña la comida  un vino blanco suave, Tierra Blanca 2007. La comida está riquísima y es especial, pues es el último día de algunos de los miembros del personal científico que se van, como las niñas, Juan Tomás, Caceli o Teresa. A su vez, van a llegar algunos nuevos investigadores el día 26 de febrero.

Por la tarde, antes de dirigirnos hacia el puerto de Cádiz, realizamos tres actividades más. La DA24, que sube bioclastos, restos de coral y rocas pequeñas. La DA25, en la depresión norte del monte Pipoca a las 13.30, trae pennatuláceos, coral bambú y flabellum vivos, pero pocos. Y finalmente, la BC23 trae con fango arenoso.
Ordenando en cajas las muestras de la DA en cubierta

¡Y a las cuatro de la tarde  ponemos rumbo al puerto de Cádiz!

En los buques oceanográficos, a veces, bautizan a los navegantes que se embarcan por primera vez. Hoy por la tarde, durante la travesía hacia el puerto, que entre pitos y flautas duraría 4 horas,  han bautizado a Laura, a Marta, a Sara y a Blanca Avisaron hace un par de días, pero nadie explicaba en qué consistía la ceremonia. El equipo científico estaba preparando todo en secreto, los padrinos han sido Tere y Luismi. Teresa se lo tomó en serio, y se disfrazó y todo. Para la ocasión nos pusimos el polo del Cornide de Saavedra que nos compramos casi todos. El capitán leyó un pequeño texto. Y la madrina colgó una estrella de capitán a modo de medalla, con una pinza, que había sido tratada con formol y preparada en bolsitas para que nos la guardásemos de recuerdo. Después el capitán ha echado agua de mar (el agua bendita en este bautizo) por la cabeza de las bautizadas y nos ha entregado un Acta de Bautismo Marino. Después nos hicimos la foto de grupo con todo el personal científico.

Hoy hay cena caliente en el barco, pero los hay que deciden cenar fuera, cuando lleguemos a puerto, así que sólo hay un turno, a las 19.00. Sirven de primero sopa, de segundo gallo a la plancha con ensalada de tomate y cebolla, y de tercero pavo al escabeche con patatas asadas. De postre unas naranjas muy ricas. Es la última cena de tres platos tan cuantiosa y tan temprano para los que se van.
Llegamos al puerto a las ocho. Muchos aprovechan para volver con sus familias, y duermen en casa mientras otros se quedan en el buque.