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lunes, 7 de marzo de 2011

Día 25: desembarque (7 de marzo)


Todos madrugan, todavía quedan muchas cosas por hacer. Aunque ya no naveguemos ni hagamos actividades científicas, hay mucha logística pendiente. Hay que organizar todas las muestras, ordenadas en cajas y preparadas para su análisis en laboratorio,  que están ya en cubierta. Poco a poco las van poniendo en el camión con ayuda de un arnés. Hacen un intercambio de box corer,  se llevan una que tenemos a bordo al IEO de Málaga, y dejan en el Cornide de Saavedra una box corer que es tres veces más grande que la que hemos utilizado durante esta campaña y que han traído desde Málaga, para que la arreglen en Vigo.

Una vez en tierra llega un periodo de identificación y estudio en el que se redactarán informes y publicaciones sobre los hallazgos de la campaña. Después se prepararán las siguientes etapas del estudio de la biodiversidad de las Chimeneas de Cádiz, en las que habrá otras campañas CHICA, otros barcos y otras actividades científicas.

Los primeros en marchar son los de la UMA, Ángel, Javi, Kike y Serge, junto con Alejandra, que la furgoneta amarillo pastel retro de Serge, que probablemente no supera los 80 km/h pero que tiene mucha clase. Después de un par de horas, se van los del IEO de Cádiz, Carlos y Melo. Y poco después los del IEO de Málaga, Desi, Nieves, Curro, Jose, con Luismi al volante. Sergio llega también por la mañana y al rato llega Ricardo. Vienen a ver la roseta y el CTD, a averiguar por qué falló el último día y recogerlo todo. Quedamos Elena, Migue, Raúl, Pilar y yo, que nos volvemos a casa en tren.

Hoy el equipo de fonda cocina solo para la tripulación. Hacen tortilla de patatas y comida típica de carnaval. Están muy relajados y con ganas de aprovechar este par de días entre campaña y campaña para airearse y disfrutar de la festiva ciudad.

Es lunes de coros y Cádiz está a rebosar de gente que se apelotona en las calles para escuchar a los diferentes grupos que van cantando chirigotas, coros... Hay puestos de souvenirs, antifaces, pitos, gafas de sol... Venden camarones en cucuruchos y pelan erizos para vender su interior. No llueve como muchos temían, sino que hace sol, hace calor, la gente ríe y canta ¡Cualquiera diría que estamos en invierno! Aunque sea carnaval, casi nadie baila, andan sonrientes por la calle y se parten de risa con las letras de las canciones que cantan los chirigoteros.

Durante esta campaña, y creo que esto se puede afirmar sin miedo al error, todos hemos aprendido mucho. Además nos vamos con una bonita experiencia y con muchos recuerdos pues en un barco con poca gente, constantemente embarcados, las vivencias son muy intensas. Hay que destacar el “buen rollo” que ha habido en el barco en general: entre los diferentes grupos dentro del equipo científico, entre la tripulación y también entre científicos y tripulantes.

Los atardeceres del Golfo de Cádiz 
Algunos miembros de la tripulación se pasean tranquilamente por un barco casi vacío, encerrados en sí mismos, pensando en quién sabe qué ría gallega. El laboratorio está ordenado, ya no hay fango, ni voces. El barco parece flacucho, como un esqueleto meciéndose en el puerto. Y entonces recuerdo que mañana, 8 de marzo, el Cornide de Saavedra volverá a tomar vida, con la misma tripulación pero con un nuevo equipo de científicos,  zarpará hacia una nueva aventura de diez días, antes de volver a Vigo. Esta vez, a estudiar las especies demersales del Golfo de Cádiz, en la campaña anual ARSA. Formarán parte de esta campaña varios miembros del equipo científico de nuestra campaña INDEMARES CHICA 0211, que estuvieron con nosotros en la primera parte de la campaña, como Juan Gil, Teresa, Caleli, las niñas (Laura, Marta y Sara), y Carlos (que ha estado en ambas partes de nuestra campaña, y empalma con una nueva). Ellos le darán vida al barco otra vez. Después, el barco volverá a Vigo, y seguirá con su calendario de campañas científicas.

Pero esa es otra historia...



¡Hasta la próxima!



sábado, 5 de marzo de 2011

Ángel, Enrique y Javi, los chicos de la UMA


En la segunda parte de la campaña, ha habido días muy ajetreados, se sucedían las actividades y se acumulaban las muestras por tamizar y clasificar. En parte por eso, en parte por su buen humor y sobre todo porque son muy válidos, el equipo científico está encantado con los “chicos de la UMA”. Y es que no paran quietos. Tamizan, limpian, clasifican, ponen etiquetas, identifican, y todo con una sonrisa. 


De izquierda a derecha, Enrique, Javier y Ángel
Javier Urra Recuero y Ángel Mateo Ramírez están haciendo el doctorado en la Universidad de Málaga (UMA), en el departamento de biología animal, con el equipo de invertebrados. Ángel trabaja con muestras de equinodermos, y Javi con moluscos.
Ya empezaron a colaborar con el laboratorio de invertebrados cuando estaban terminando la carrera y les propusieron participar en un proyecto para la caracterización de los fondos marinos de Cabopino. Es una zona LIC (Lugar de Interés Comunitario). El proyecto consistía en ampliar el estudio de la zona y su biodiversidad, para así poder ampliar la zona LIC. En esta zona, hay diferentes tipos de fondos: arenosos, rocosos, fangosos... y cada uno tiene su fauna asociada. Cabopino está situado entre dos mares, el Atlántico y el Mediterráneo y entre dos continentes, Europa y África, lo que aumenta sus particularidades al ser lugar de confluencia de dos tipos de aguas, la atlántica, más fría, y la mediterránea, más salada. De especial interés son los estudios de Posidonia Oceánica que realizaron. 


Los dos son buzos profesionales, y muestrearon la zona, que está al lado de sus casas juntos. Fabricaron una aspiradora submarina, con ayuda del centro de buceo y algún manual, para recoger muestras sin destruir la posidonia. Hicieron su tesina de master sobre sus descubrimientos, pero el volumen de las muestras era tal, que los dos siguieron investigando y decidieron continuar el mismo estudio y así realizar el doctorado. A raíz del proyecto de INDEMARES, nació un convenio entre el laboratorio de invertebrados de la UMA con el IEO para colaborar con las muestras. 


Ángel y Javi no tienen beca en el departamento, se financian con pequeños trabajos o contratos y han conseguido alguna que otra beca corta. Ángel participó en varios estudios de investigación de la UMA y en un proyecto de estudio de medusas. A Javi en el futuro le gustaría dedicarse a la investigación después de terminar el doctorado, igual que a Ángel, pero eso sí, les gustaría empezar a cobrar y a cotizar.


Enrique García, Kike, estudió biología en la UMA, y también realizó la tesina en Málaga, en el grupo de decápodos. Después decidió realizar su tesis doctoral en la Universidad de Cádiz, sobre la genética de poblaciones de un decápodo de agua dulce (un camarón). 


Este estudio le llevó a viajar por Europa, Túnez y Marruecos y recoger muestras de este animal para luego estudiar su genética. Su hipótesis resultó ser cierta, y efectivamente las especies estudiadas son dos especies diferentes, y no una como se creía previamente. Todavía no ha leído su tesis, pero este año prevé hacerlo. En paralelo a su vida académica, el año pasado se presentó a las oposiciones de SVA (Servicio de Vigilancia Aduanera), para las que hay que estar muy en forma y pasar una serie de exámenes. No las sacó por muy poco y piensa presentarse otra vez en cuanto salgan. Esto no significa que quiera parar sus tareas de investigación, sino todo lo contrario, quiere tener sus propios recursos para poder dedicarse a sus estudios de forma relajada, y poder seguir sus propios objetivos de estudio.

jueves, 3 de marzo de 2011

El Puente


El puente es un sitio agradable y luminoso. El jefe de campaña, los oficiales y el capitán supervisan todas las operaciones, a través de las cristaleras. Observan los radares. En la zona del Hespérides hay muchos más barcos que en las chimeneas que estudiamos en la segunda parte de la campaña, puesto que es una zona más cercana al estrecho de Gibraltar donde hay más flujo mercantil y pesquero. 


Hoy divisan un gran barco mercantil chino. Es muy grande, debe tener más de 6 pisos por encima del agua, otros tantos por debajo y dice José Luís, el primer oficial, que debe llevar muchos contenedores. En la pantalla del ordenador pueden ver todos los detalles del barco, así que aparte de las grandes letras “CHINA SHIPPING” sabemos que va a Hong Kong. 


Nuestro capitán
Además del primer oficial, hay tres turnos: en uno están Ramón, el timonel, y Roberto, un marinero, en otro están el segundo oficial, Guillermo Rodal, el timonel Juan López Senlie y el marinero Manuel Mayo Tajes y en el otro turno está el tercer oficial, Máximino Cordeiro Moledo, el timonel José Tarrio y el marinero Francisco Nogueira Rua, alias Patxi o Paco. Durante el día, se unen a la tripulación de puente, el capitán, Manuel Riobó Soage, el  jefe de campaña Luis Miguel Fernández Salas y el radio. 


El radio es una figura que está desapareciendo poco a poco de los buques. En el Cornide de Saavedra tenemos uno, es alto y tiene el pelo blanco. Es un hombre apático y solitario, y si alguna vez habla es cuando se encuentra a solas con su interlocutor. Prefiere que no ponga su nombre en el diario de campaña, ni su fotografía, lo que lo convierte en un personaje aún más misterioso. Su misión consiste en llevar a cabo el mantenimiento de los equipos de navegación del barco, y de todos los servicios de comunicaciones así como de todo lo relacionado con la seguridad. Por ejemplo, también se encarga del botiquín. Dice que el barco está equipado con los más modernos adelantos de las comunicaciones, y que si estamos incomunicados con el mundo exterior es por razones meramente administrativas, porque estamos en crisis y hay que ahorrar. El radio se sienta a la entrada del puente, desde donde se queja del “zoológico” de virus que hay en el sistema operativo del barco. Es de mirada fija y profunda, de rasgos marcados y cuenta sus aventuras en grandes buques pesqueros en los que vivía en condiciones infrahumanas, viajes en los que conoció a marinos de todas las partes del mundo. Entonces para de hablar y vuelve a mirar al horizonte. 


En el diario de bitácora, van apuntando todas las actividades y operaciones realizadas por el barco. Guillermo, el segundo oficial, los está pasando a limpio, al Cuaderno de Navegación, que es obligatorio en todos los buques, pues las autoridades de marina lo exigen. Después transcribe la información por segunda vez, esta vez al ordenador, para crear un informe que se envía al IEO con todos los datos de la actividad del barco, así como de cualquier anomalía.


Además del Cuaderno de Navegación, también es obligatorio que todos los miembros de la tripulación tengan una libreta de navegación, en la que consta el nombre y el sellado de la capitanía marítima, legalizando el embarque. También es obligatorio llevar el rol del barco: un documento en le que constan todas las características del barco, todos los certificados de la radio marítima y los embarques y desembarques de la tripulación.


De izquierda a derecha: jefe de campaña,
segundo oficial y capitán
Cuando hay una operación o una actividad científica, el capitán y el jefe de campaña salen del puente y bajan a la cubierta. Entre un sitio y otro del barco se comunican por teléfono (hay una línea interna) o por walkie talkie, así evitan algún viaje de arriba abajo. A veces el capitán da las órdenes por un altavoz que se oye en cubierta. Sea como fuere, tanto el capitán como el jefe de campaña parecen seres omnipresentes en el barco.




El puente es un sitio agradable y luminoso. El jefe de campaña, los oficiales y el capitán supervisan todas las operaciones, a través de las cristaleras. Observan los radares, y en la zona del Hespérides hay muchos más barcos que en las chimeneas que estudiamos en la segunda parte de la campaña, puesto que es una zona más cercana al estrecho de Gibraltar, donde hay más flujo mercantil y pesquero. Hoy divisan un gran barco mercantil chino, es muy grande, debe tener más de 6 pisos por encima del agua, otros tantos por debajo, y dice Jose Luís, el primer oficial que debe llevar muchos contenedores. En la pantalla del ordenador pueden ver todos los detalles del barco, así que aparte de las grandes letras “CHINA SHIPPING” sabemos que va a Hong Kong. Además del primer oficial, en el turno de 4 a 9 están Ramón, el timonel, y Roberto, un marinero. De 12 a 4 están el segundo oficial, Guillermo Rodal, el timonel juan López Senlie y el marinero Manuel Mayo Tajes. Por último, en el turno de 8 a 12 está el tercer oficial, Máximino Cordeiro Moledo, el timonel José Tarrio y el marinero Francisco Nogueira Rua, alias Patxi o Paco. Durante el día, se unen a la tripulación de puente: el capitán, Manuel Riobó Soage, el  jefe de campaña Luis Miguel Fernández Salas y el radio. 


El radio es una figura que está desapareciendo poco a poco de los buques. En el Cornide de Saavedra tenemos uno, es alto y tiene el pelo blanco. Es un hombre apático y solitario, y si alguna vez habla es cuando se encuentra a solas con su interlocutor. Prefiere que no ponga su nombre en el diario de campaña, ni su fotografía, lo que lo convierte en un personaje aún más misterioso. Su misión consiste en llevar a cabo el mantenimiento de los equipos de navegación del barco, y de todos los servicios de comunicaciones así como de todo lo relacionado con la seguridad. Por ejemplo, también se encarga del botiquín. Dice que el barco está equipado con los más modernos adelantos de las comunicaciones, y que si estamos incomunicados con el mundo exterior es por razones meramente administrativas, porque estamos en crisis y hay que ahorrar. El radio se sienta a la entrada del puente, desde donde se queja del “zoológico” de virus que hay en el sistema operativo del barco. Es de mirada fija y profunda, de rasgos marcados y cuenta sus aventuras en grandes buques pesqueros en los que vivía en condiciones infrahumanas, viajes en los que conoció a marinos de todas las partes del mundo. Entonces para de hablar y vuelve a mirar al horizonte. 
El segundo oficial, Guillermo, pasando a limpio
el diario de bitácora, obligatorio en todos los buques. 



En el diario de bitácora, van apuntando todas las actividades y operaciones realizadas por el barco. Guillermo, el segundo oficial, los está pasando a limpio, al Cuaderno de Navegación, que es obligatorio en todos los buques, pues las autoridades de marina lo exigen. Después transcribe la información por segunda vez, esta vez al ordenador, para crear un informe que se envía al IEO con todos los datos de la actividad del barco, así como de cualquier anomalía.

Además del cuaderno de obligación, también es obligatorio que todos los miembros de la tripulación tenga una libreta de navegación, en la que consta el nombre y el sellado de la capitanía marítima, legalizando el embarque. También es obligatorio llevar el rol del barco, un documento en le que constan todas las características del barco, todos los certificados de la radio marítima y los embarques y desembarques de la tripulación.

Cuando hay una operación o una actividad científica, el capitán y el jefe de campaña salen del puente y bajan a la cubierta. Entre un sitio y otro del barco se comunican por teléfono (hay una línea interna) o por walkie talkie, así evitan algún viaje de arriba abajo. A veces el capitán da las órdenes por un altavoz que se oye en cubierta. Sea como fuere, tanto el capitán como el jefe de campaña parecen seres omnipresentes en el barco.

martes, 22 de febrero de 2011

José L. Rueda Ruíz


Jose es bentólogo, de hecho es el único especialista en bentos que tiene en estos momentos el centro oceanográfico de Málaga. El bentos comprende toda la fauna y flora que vive en el fondo del mar, justo en la intersección entre el agua y el suelo del fondo marino. Jose es de Málaga, y a menudo le entran ataques de risa. A veces no le da tiempo ni de decir en voz alta el chiste y se ríe solo, pero no por mucho tiempo, pues su risa es muy contagiosa. Es muy educado y divertido. Estudió Ciencias Biológicas en la Universidad de Málaga (UMA). A la vez que estudiaba, trabajaba en Aula del Mar, una cooperativa para la educación ambiental, relacionada con temas del medio marino. Tenía un acuario y un museo, en los que colaboró. Después de la carrera hizo la tesina, también en la UMA, sobre asociaciones de moluscos de la bahía de Barbate y por entonces ya quería especializarse en bentos.
Jose, con sus bich... digo, con la fauna extraída de las muestras

Decidió irse a Holanda, donde estudió la fisiología de moluscos y crecimiento de especies comerciales. Volvió a Málaga unos meses y volvió a irse, esta vez a Australia a la Universidad de Queensland, experiencia que considera muy satisfactoria. El trabajo que realizaba era a menudo difícil, tuvo que hacer mucho trabajo de campo. Jose tiene un gran interés por el funcionamiento de las comunidades, por la ecología, por los patrones de distribución y por el impacto antropogénico. Por eso no es de extrañar que guarde un recuerdo especial de sus estudios en manglares o arrecifes coralinos, pues ahí la fauna y flora conviven de una manera muy particular. Tras un año y medio, volvió a Málaga donde empezó el doctorado, sobre praderas de fanerógamas marinas, estudiando la interacción entre la fauna y la flora. Mientras tanto, trabajó para diferentes grupos de investigación, colaborando en diversos temas. Hizo un doctorado europeo, lo que implica que la tesis sea bilingüe, unos meses en una universidad extranjera, que él hizo en la Universidad de Sapienza, en Roma, y también implica bastante papeleo y correctores externos extranjeros.

Después de terminar la tesis, consiguió un contrato post doc en la Universidad de Queensland, en Australia, en la que ya había trabajado, y se quedó dos años y medio. Allí trabajó en los efectos del cambio climático sobre especies dominantes en el intermareal rocoso… Guarda muy buenos recuerdos. Después pidió una estancia en el IEO y entró en el proyecto de INDEMARES. Lo cierto es que el papeleo desde Australia fue muy complicado, pero finalmente consiguió la plaza y se vino a España. Cuando se termine su contrato con el IEO, no descarta volver a Australia.

Después de cada draga, box corer o beam trawl, el jefe de campaña se dirige a Jose Luis Rueda Ruíz, que entre tarea y tarea le explica a grandes rasgos las particularidades y características de lo que acaba de salir. Jose le explica pacientemente a Luismi como se escribe la especie, en caso de ser fácilmente identificable y lo que significa haberla hallado en ese punto en particular.

domingo, 20 de febrero de 2011

Día 10 (20 de febrero)


Esta noche han realizado 11 CTDs. Damos por finalizada la malla de hidrología y por la noche volveremos a repetirla desde el principio, para de este modo, tener registro de las masas de agua en dos momentos diferentes. Por la mañana, como de costumbre, realizamos dos lances de pesca.

Ya no hay tormenta, ha salido definitivamente el sol. Hace muy buen tiempo, tanto, que parece increíble que sea febrero. Me paso la mañana y parte de la tarde en la calurosa cocina, hablando con mis nuevos colegas del equipo de fonda. Me sorprende lo alegres que son, la fiesta que tienen encima. En general son honestos, directos y bromistas. Algunos más tímidos, otros menos. Cuentan historias sobre el mundo de la pesca, sobre la vida que llevaron los que trabajaron en un barco pesquero. Recuerdan aquellos días como si de una pesadilla se tratase, describen un mundo horrible, con sueño, con trabajo duro, con mal humor, mal tiempo, malas palabras , malas maneras, y sin ninguna mujer. Es curioso como la rutina de la cocina y la rutina científica, son tan diferentes pese a encontrarse a escasos metros la una de la otra. La intersección entre los dos mundos se materializa en una caja de madera entre el laboratorio y la cocina. Ahí puedes encontrar a cualquier tripulante, fumando, pensando, observando el mar, o charlando.

Una cigala saluda a la cámara
Ahí, alguien explica como en general, tanto en los buques de pesca como en los científicos, si se pesca droga (un fardo de hachís, por ejemplo), en general se vuelve a echar al mar. Dicen que aunque avisar a la policía parece lo lógico, no se suele hacer porque el protocolo exige que se registre todo el buque, lo que a menudo significa un día entero de trabajo (además de muchas preguntas que nadie sabría responder). Tampoco suele darse la tercera opción, la de quedarse la mercancía, pues la droga se pudre rápido en el fondo del mar.

Hoy estamos muestreando por los montes de Anastasya, por la tarde realizamos dos box corer (sin muchos resultados). Seguimos con dos beam trawl (el trineo rojo); del primero salen cigalas medianas, braquiópodos, corales muertos, un cangrejo, gorgonias y pennatulaceos. Del segundo, sale bastante "mud brecha", es decir, brecha fangosa. Este tipo de brecha se forma durante una erupción volcánica y está compuesta por fragmentos expulsados. También encontramos gorgonias, pennatulaceos, espículas del erizo Cidaris, corales muertos (Flabellum chuni, Caryophilia) y braquiópodos. Después hacemos dos dragas de arrastre de las que sale mucho fango, mucho material que tamizar.

El tamiz de cubierta
Después de las dragas nos dirigimos al punto más cercano a la costa en el que tienen que tomar datos con el CTD. La idea es que así pillamos cobertura de telefonía móvil, y que la gente se pueda comunicar con sus seres queridos. La verdad es que el sistema de envío de los correos diarios organizado por el radio, no da muy buen resultado.

Nos rodea una belleza abrumadora. El cielo es negro tizón, las estrellas brillan con rabia. Llevamos ya diez días en el barco, metidos en una aventura que no da descanso y rara vez ofrece espacio para reflexionar. El viento frío congela las mejillas de los tripulantes. El agua gélida y tranquila contrasta con el despliegue de recursos materiales y humanos que tiene lugar en el buque. En sus entrañas se esconde un lugar profundo, frío y oscuro que a todos nos gustaría poder observar un rato, para admirarlo y empezar a entenderlo y quizás así aprender a protegerlo un poquito mejor. La ilusión y el trabajo se retroalimentan. La rueda invisible que mueve el barco va girando y la campaña va avanzando poco a poco.

El equipo científico está muy cansado, la tarde a sido dura. Se reúnen en el comedor a ver la tele, y ven a ratos el telediario y el club de la comedia. Otros, en el laboratorio húmedo, beben una cervecita mientras Curro y Laura siguen con las actividades científicas nocturnas con el CTD. A las 11.00 ya se retira casi todo el personal, mañana espera un día duro, empezamos a las 8.30. El jefe de campaña, Luismi, está intentando recuperar el tiempo perdido por el temporal, y es que si mañana hacemos cinco actividades con éxito, estaremos al día con el plan de campaña.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Desirée Palomino Cantero (Desi)

Desi preparada para la acción


Desi se queda con nosotros de principio a fin, toda la campaña Es una chica madrileña alta y de aspecto discreto tras el cual se esconde un agudo sentido del humor y mucha alegría de vivir. Ella se encarga de ayudar a Gerardo con la gestión de datos. Estudió en Cádiz Ciencias del Mar. Estudió 6 meses en Alemania, de Erasmus, haciendo unas prácticas en el terreno de la Geología, que es el que más le interesa. Ya en cuarto de carrera entró en el IEO de Málaga, cuando todavía estaban sólo Víctor y Luismi, y allí realizó unas prácticas un verano, durante las cuales procesó datos de multihaz.

Decidió seguir sus estudios, e hizo los cursos de doctorado en la UCA, de Ciencias del Mar. Desde entonces ha tenido varios contratos con el IEO, colaboró en el proyecto Deeper con el IEO de Cádiz y en el proyecto Perseo. Ella trabaja para el IEO de Málaga, contratada inicialmente para otro proyecto, pero colabora y participa activamente en INDEMARES.

Desi y Nieves
Cuando sale la caja metálica de la box corer, llena de sedimento fresco, Desi llega a cubierta y se dispone a dividir el pastel. Primero Migue hace fotos de la muestra, con su correspondiente etiqueta. Después Desi o Nieves sacan una muestra del sedimento para su análisis geológico inmediato en el laboratorio húmedo. El resto de la muestra, Desi lo corta en fragmentos de 5 centímetros de alto y lo va poniendo en bandejas que van cogiendo los bentólogos. De la parte que analizan los geólogos guardan dos botes (iguales que los que se utilizan para los análisis de orina) de cada 5 cm para su posterior análisis en el laboratorio, en tierra. Un bote se guarda para el análisis de materia orgánica y geoquímica. Este se tiene que mantener congelado. Otro bote se guarda para la granulometría y así determinar su textura. También se guarda una bolsa con sedimento para realizar un análisis mineralógico. Estas muestras están abiertas también a otros estudios. Por último, guardan una pequeña muestra en papel albal, para un análisis de hidrocarburos.

En el laboratorio, miden el pH, cada 5cm, y el Eh (el potencial redox). Después apuntan las características de la muestra que sí se pueden distinguir a simple vista, y realizan una descripción general de la muestra, de su color, gracias a la escala de Munsell (Munsell Soil Color Chart) o de su textura, entre otras cosas.

lunes, 14 de febrero de 2011

Día 4 (14 de febrero)


14 de febrero, día de los enamorados y de los que se llamen Valentín. Para todo el resto y por lo que parece, para este barco, es un día como todos los demás. Comenzamos la tarea a las 8:00 ., realizando el lance de pesca al norte de Tarsis.
Estrella capitán

Esta noche, en los trabajos de hidrografía, se han tomado 13 CTDs. El primer lance de la jornada estaba previsto al este de Pipoca, pero ayer en el reconocimiento batimétrico, el capitán recomendó no realizarlo, ya que al final del mismo atravesaba un canal con paredes de gran pendiente. Por esta razón se cambia a una zona al norte de Pipoca. A las 09:44  subimos el arte a bordo. Hemos obtenido dos cajas de material, donde hemos encontrado algunas gambas rojas, una raya picuda y estrellas que no habíamos obtenido hasta ahora, como por ejemplo la estrella capitán.

Un rape negro, y por lo demás, peces propios de la profundidad a la que hemos realizado el lance. En cuanto a especies, hay algunas diferentes a las de los días anteriores, pues ahora estamos lanzando a una profundidad mayor.

Mientras se clasifica el lance,
Jose le cuenta a Luismi sus primeras impresiones
Iniciamos la maniobra del siguiente lance, lance 6, a las 10.00. Baja la intensidad del viento: marejadilla-mar de fondo. A las 11.40 está el arte a bordo. Obtenemos prácticamente la misma diversidad de especies que en el anterior, excepto los pennatulaceos.


Hoy la comida ha sido fuertecita, de primero lentejas guisadas con chorizo, morcilla y patatas, de segundo gallo con ensalada y de tercero chuleta de cerdo con patatas. De postre, mousse con chocolate.

A la 13:00 h estamos sobre el primer punto de muestreo con BC05, ya en la zona de Tarsis. Comenzamos por el flanco este, a una profundidad de 591 m. La muestra es fango arenoso en superficie y fango a muro. Tamizar el fango es muy divertido, ya os lo contaré otro día en detalle.

A continuación, nos vamos a la cumbre de Tarsis, realizamos la BC06, a 548  m de profundidad, a las 14:12. No obtenemos muestra aunque la draga viene cerrada. Volvemos a repetir en esta estación. Sube sin cerrar. El jefe de campaña alberga esperanzas de que la apuesta de ayer tenga revancha, y de que sea Curro el que le  invite a ron. A las cuatro y cuarto subimos una BT a bordo. Obtenemos principalmente pennatelaceos y dos corales negros, organismos que conforman un hábitat susceptible de ser protegido.

Hemos tenido algunas limitaciones en lo que se refiere a la comunicación. Parece que a partir de hoy se podrán enviar y recibir correos de forma normalizada, sin necesidad de que sea una urgencia. Puede que incluso se envíe y reciba por satélite unas dos veces al día, lo que supone una importante mejora con los días anteriores de incomunicación total. En cambio, a no ser que tengas un problemón, es imposible llamar. El hecho de no poder comunicarse con los seres queridos, el no poder estar al día de lo que pasa, es de lo único de lo que se queja tanto el equipo científico como la tripulación.

En el laboratorio húmedo, comiendo
gambas recién pescadas. Digamos que son daños colaterales
A las 17:05 se sube otra draga a bordo. Trae muy poca muestra, sobre todo braquiópodos muertos. Esto significa que a partir de las seis, la mayoría del equipo científico no tiene demasiado volumen de trabajo. Se nota que el equipo agradece un día tranquilo de vez en cuando. El resto de la tarde lo dedicamos, como es habitual, al reconocimiento de la batimetría de los arrastres de pesca. Hoy el capitán no ha puesto ninguna objeción a la posición de los lances propuestos.

De cena hay sopa, que sienta muy bien después de estar todo el día en cubierta y más hoy, que ha llovido, aunque con los movimientos del barco hay que hacer malabares para que no se caiga la sopa del plato hondo. De segundo, gallo con ensalada y de tercero, filete con pimiento. De postre, yogur de fresa.

El plan para el resto del día y la madrugada de mañana era la realización de CTDs, pero debido al mal tiempo, Curro y Laura tuvieron que dejar su trabajo a las tres, pues cambiamos de rumbo y nos dirigimos al puerto de Cádiz para que no nos pillase la tormenta.

Algunos nos quedamos en el laboratorio, bailando el Waka-Waka y otros grandes éxitos. El barco se mueve mucho, los bancos y sillas se deslizan por la habitación, y no precisamente suavemente. Pero nosotros seguimos bailando y nos echamos unas risas. Mañana estaremos en puerto.




viernes, 11 de febrero de 2011

Día 1 (11 de febrero)


El buque zarpa del puerto de Cádiz a las seis de la mañana. A las ocho y pico, ya en alta mar, hemos tenido una prueba de incendio en la que todos los tripulantes del barco con los salvavidas que están en los camarotes, se han dirigido hacia donde decía el capitán. El fuego ficticio estaba en el laboratorio, así que tuvimos que ir a la popa (la parte de detrás del barco) y a babor (la parte izquierda mirando de popa a proa). Luego los marineros han explicado a los nuevos tripulantes el funcionamiento de las balsas de emergencia. Finalmente nos han enseñado a manejar el traje de seguridad, un traje de neopreno rojo que te cubre de pies a cabeza. Se lo ha probado Laura en la biblioteca mientras algunos tienen que salir pitando de allí, debido a los primeros mareos de la travesía.

De izquierda da a derecha:
un marino, Laura, Sara, Marta, Luismi y Miguel
La brisa marina ayuda a que se pase el mareo. Si miras muy lejos en el horizonte, lo más lejos que puedas y respiras hondo, el mar ya no te zarandea, y te empieza a mecer suavemente. La espuma que se forma entre las olas recuerda al reino de Neptuno, a seres marinos hermosos y misteriosos que se deslizan entre las curvas del agua armoniosamente, a las leyendas de sirenas y los cuentos soñadores que nacen y mueren en la mar. Un bote de mantequilla rojo flotando recuerda que todavía queda mucho que hacer para conservar el mundo marino.

Todos eligiendo el color más cercano a la muestra de la escala
Hoy empiezan las actividades científicas a bordo, con el fin de estudiar la fauna y sedimentos del fondo marino, y poder determinar si es o no un hábitat 1180. Hoy, sobre todo se realizarán muestreos geológicos. Se han realizado varias tomas de muestras de sedimentos mediante testigos de gravedad y box corer. El testigo de gravedad es un tubo de hierro de unos 3 metros de longitud. Lleva unos cilindros de plomo para que al bajar en caída libre se hinque con fuerza en el fondo marino.

El sedimento entra en el tubo y no puede salir gracias a un mecanismo de cierre que se llama esfínter. Cuando sube el testigo de gravedad, se saca el tubo de PVC que va dentro del tubo de hierro (a modo de camisa), y se corta en secciones de un metro de longitud. Después, se lleva al laboratorio, donde recogen datos y empiezan a clasificar las muestras. Con la ayuda de una escala de colores, se anota el código que le corresponde a la muestra. Hay muchos más tonos de grises y marrones de lo que creía.

Por la mañana, uno de los motores, el principal, falló. Durante un rato se temió que la única opción fuese volver a puerto, pero finalmente se arregló.

La primera comida a bordo ha estado muy rica: de primero judías con jamón, de segundo rosada a la plancha, y de tercero pechuga de pavo. De postre un yogur de macedonia. La mayoría de los comensales eligen entre el segundo o el tercero, porque tres platos les parece demasiada comida.

Después de la comida, se hace otro testigo de gravedad a 30 m de profundidad en un lugar cercano a la zona de la desembocadura del Guadalquivir. El testigo penetró hasta la bola (parte superior del tubo de hierro), debido a que el fondo marino era muy fangoso. Luego nos dirigimos al monte Albolote, donde realizamos otro testigo de gravedad y una box corer. La montaña submarina de Albolote fue descubierta en la primera campaña INDEMARES CHICA, en junio de 2010, y fue Tomás el que sugirió el nombre, en honor a su ciudad de origen. Cuando hay una erupción de gases, los gases arrastran niveles inferiores de fango y lodo hacia la superficie.

Miguel haciendo fotos en popa
Si en la muestra recogida se halla una mezcla de rocas de capas inferiores de la capa bentónica, mezcladas con fango de la capa superior, indica que en ese lugar hay una brecha, y por lo tanto, un volcán. Y eso es lo que han encontrado hoy, la prueba que necesitaban para demostrar lo que ya sospechaban: Albolote es un volcán de fango! Juan Tomás estaba muy contento con el descubrimiento. En la zona también se han recogido con la draga de arrastre varias muestras de rocas, que han sido minuciosamente examinadas por el equipo de bentólogos y fotografiadas en detalle por Miguel.

Mañana vamos a realizar arrastres demersales en la zona de Gazul, si el tiempo, que se avecina revuelto, nos lo permite. Por eso, Juan Gil, el Jefe de campaña y el Capitán han estado revisando y examinando la zona con la ecosonda. Con la ecosonda se obtienen datos sobre la profundidad y obtenemos un perfil de cómo es el relieve del fondo marino para asegurarnos de que las redes utilizadas para realizar el arrastre no se rompan al día siguiente. Esta revisión del fondo marino siempre se realiza la tarde anterior al arrastre.

Igual que el almuerzo, la cena ha sido fantástica: crema de calabacín, pez espada con ensalada y un ali-oli suave, ternera asada bastante jugosa y una pera de postre que Luismi dice que estaba tan dura como las rocas del volcán Albolote.